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1.200 millones de fianza a López-Sors por el 'Prestige'

Tres mandos del petrolero y López-Sors tendrán que pagar 4.800 millones de fianza

Es probable que el próximo 13 de noviembre se cumplan ocho años de la catástrofe del Prestige sin que haya comenzado el juicio, el mayor jamás celebrado en España por un delito ambiental. Pero el auto emitido ayer por la juez de Corcubión, instructora de un caso en el que están personadas 2.090 personas físicas o jurídicas, supone un paso importante en este larguísimo y enrevesado proceso: se abre la fase de juicio oral y se imponen fianzas millonarias a los cuatro acusados que se sentarán en el banquillo, entre ellos el que entonces era director general de Marina Mercante, José Luis López-Sors. El funcionario del Ministerio de Fomento y tres mandos del viejo petrolero deberán depositar, cada uno, una fianza de 1.200 millones de euros.

La fianza servirá para cubrir, sin son declarados culpables en el juicio, las también millonarias reclamaciones civiles de perjudicados por la marea negra de 2002.

La fiscalía, en una primera estimación muy inferior a la cuantía que finalmente pedirá cuando la Audiencia de A Coruña inicie el juicio, reclama una indemnización récord de 2.233 millones de euros. El Estado español en esta causa es a la vez acusado, a través de José Luis López-Sors, y perjudicado, ya que reclama 970 millones de euros en compensación por la catástrofe. A 270 millones asciende las reclamaciones de Francia y las 2.300 entidades y particulares afectadas que pidieron una compensación de los daños de la marea negra a través de la vía civil.

En su auto de ayer, contra el que no cabe recurso, la juez de Corcubión Carmen Veiras da tres días (que cuenta a partir de septiembre dado que agosto es inhábil a efectos judiciales) a los cuatro acusados para depositar el dinero, que ayudará a pagar, como responsable civil directa, la aseguradora británica del buque, The London Steam-Ship Owners. Esta última es la única solvente del entramado empresarial del viejo petrolero con bandera de las Bahamas, propiedad de una entidad de Liberia (Mare Shipping) y con armador griego (Universe Marine). Ambas empresas también son declaradas responsables civiles subsidarias en caso de que sea condenado el capitán.

La aseguradora londinense ya había abonado en su día la cuantiosa fianza que permitió al anciano capitán griego del Prestige, Apostolos Mangouras, abandonar la cárcel de A Coruña donde permaneció tres meses. Es el principal acusado en este macrojuicio, en el que se le imputan delitos contra los recursos naturales y el medio ambiente, daños y desobediencia y resistencia a las autoridades españolas.

Más improbable es que se sienten en el banquillo los otros dos mandos del petrolero acusados de los mismos delitos que Apostolos Mangouras. Nada se sabe desde hace ya casi ocho años del paradero del primer oficial del barco con bandera de Bahamas, el ciudadano filipino Ireneo Maloto, y del jefe de máquinas, el también griego Nikolaos Argyropoulos. Cuando el Prestige se accidentó frente a Fisterra en noviembre de hace ocho años con 77.000 toneladas de fuel en sus cisternas, toda la tripulación, salvo el capitán del petrolero, fue evacuada a tierra y tras declarar en el juzgado de Corcubión fue autorizada a regresar a sus respectivos países. Ambos mandos del petrolero deberán ser declarados en rebeldía, lo que volverá a retrasar el inicio del juicio.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 31 de julio de 2010