Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra

Un GPS que avisa si el agresor se acerca

Los dispositivos para el control de las medidas de alejamiento permiten saber si el agresor se salta las medidas cautelares decretadas por el juez. El presunto maltratador lleva un transmisor en forma de pulsera ajustado en la muñeca o en el tobillo que se empareja con otro dispositivo de rastreo GPS que también porta siempre el acusado y que avisa si se acerca a la víctima. Cuando lo hace, saltan las alarmas en el centro de control, que funciona las 24 horas. La mujer lleva una unidad parecida a un teléfono móvil que informa de su situación y le permite comunicarse con el centro de control. "Ellas se sienten más seguras, lo que además mejora su autoestima y su recuperación como víctimas", asegura el delegado del Gobierno para la Violencia de Género, Miguel Lorente.

¿Y ellos? Cuando empezó a usarse desde algunos sectores se criticó que estigmatizara al supuesto maltratador, que no puede separarse nunca del brazalete. Si intenta quitárselo, el sistema alerta al centro de control. Lorente no comparte la crítica: "Si lo lleva en el tobillo ni siquiera se ve, se tapa con la ropa". Para implantarlo, el juez debe obtener el consentimiento de la víctima y del supuesto agresor y la mayoría, según Lorente, lo acepta.

El dispositivo está disponible para toda España, aunque su implantación es muy desigual. En la provincia de Jaén, con una población de 670.000 personas, hay activas 15 pulseras; en Sevilla, con más de 1,9 millones de habitantes, solo siete. "Hay un desfase claro. No conocemos las causas, pero hay que trabajar para evitarlas", advierte Lorente.

La Comunidad de Madrid acapara 181 de los 336 dispositivos activos. La explicación es que Madrid ya tenía su pulsera antimaltrato, no igual pero parecida a la actual, y el Gobierno central ha ido asumiendo estos dispositivos y cambiándolos por el suyo, más completo y que da menos errores. Le sigue Andalucía y la Comunidad Valenciana, con 44 y 30 brazaletes activos, respectivamente. Cantabria, Castilla-León, Castilla la Mancha, Cataluña, Galicia y el País Vasco rondan la decena.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Lunes, 19 de julio de 2010