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Àngel Colom: "Millet me pagó porque me avalaba mi trayectoria nacionalista"

El dirigente de CDC niega cualquier vinculación de su actual partido con los 75.000 euros que salieron del Palau para sufragar deudas del Partit per la Independència

Àngel Colom, secretario de inmigración de Convergència Demo-cràtica de Catalunya, pasó ayer con mucho ruido y poca sustancia por la comisión del Parlament que investiga si hubo financiación irregular de CDC a través del Palau de la Música. Se enfrentó con todos los diputados del tripartito e incluso con el presidente de la comisión, el habitualmente impasible Pere Vigo, con su tono provocador. También se explayó en su defensa acérrima de Convergència, su tercer partido tras dirigir ERC y fundar el fracasado Partit per la Independència. Más allá de los rifirrafes, poca cosa: sus explicaciones sobre el dinero que recibió de Fèlix Millet, el saqueador confeso del Palau de la Música, no convencieron a los diputados.

Colom explicó que recibió 75.000 euros de la institución, y narró cómo, por obra de su retórica y su trayectoria patriótica, logró que Millet le diera el dinero sin conocerle, una cantidad que el Palau de la Música cifra en 150.000 euros. Las gestiones se realizaron en el año 2000, justo cuando murió por fracaso el Partido por la Independència y Colom pasó a engrosar la militancia de Convergència. "Fui a ver al señor Millet porque unos amigos me dijeron que era un mecenas. Él me ayudó, y yo le estuve muy agradecido", narró Colom, que reconoció que pasaba un momento "apurado" por las deudas del Partit per la Independència.

El dinero que le dio Millet de fondos del Palau, pese a que figuraban como donación a una fundación que no llegó a constituirse, sirvieron para pagar "el desaguisado económico del PI". El convenio en el que se plasmaba esta transacción se falsificó cuatro años después, imitando la firma de Colom.

¿Cómo convenció a Millet para que le diera, al menos, 75.000 euros? "Me pagó porque me avalaba mi trayectoria nacionalista", sentenció Colom tras repasar su biografía. Joan Ferran (PSC) con quien mantuvo un intenso pulso, le respondió: "No creemos que el señor Millet fuera la hermanita de la caridad de los patriotas sin norte". Colom aseguró que estaba convencido de que el dinero se lo daba el saqueador a título personal. El cheque que firmó, aportado por el diputado de Esquerra Pere Bosch, lo desmiente.

El recibo que firmó especificaba que el dinero lo pagaba la Fundació Orfeó Català-Palau de la Música e iba destinado a proyectos relacionados con la inmigración de la Fundació Espai Catalunya. Nada más allá de la realidad: Colom reconoció que fueron a su bolsillo para pagar deudas del PI. Sobre que el dinero salía del Palau, dijo que no se leyó el recibo: "Con lo contento que estaba, habría firmado cualquier cosa", ilustró. Aseguró que no recordaba si el dinero pasó por Hacienda, aunque lo dio por hecho porque "nadie" le ha requerido los detalles de la operación durante estos años.

Colom dedicó gran parte de su intervención a salvaguardar a CDC de cualquier sospecha de financiación irregular y cargó contra los demás partidos por crear lo que juzgó como "un tribunal politico". "Están fijados en un objetivo, en decir que CDC es culpable. Pues no, CDC es inocente", cargó Colom. Pese a que era militante de la formación cuando Millet le dio el dinero, él mantuvo que ambas cosas "no tienen nada que ver", y aseguró en varias ocasiones que las personas que le recomendaron visitar al saqueador no eran del partido. Pese a ello, se negó a aclarar los nombres de "los amigos" que le guiaron en la senda del Palau. Colom se despidió de la comisión con una última guinda: "Yo denuncio a este tribunal porque me parece un acto triste. Me entristece esta voluntad política de un tribunal de inquisición contra CDC". Sus palabras enfadaron al presidente de la comisión, que le prohibió continuar con sus valoraciones.

La influencia que Millet quería ejercer en política no solo la puso en práctica en la Administración autonómica, sino que también jugó sus cartas en su municipio, l'Ametlla del Vallès, para lograr una recalificación de unos terrenos destinados a la construcción de 55 viviendas. Los políticos que favorecieron en 2001 esta recalificación presuntamente estaban a sueldo de Millet, que anotó pagos de 1.500 euros al mes al ex alcalde, el independiente Albert Palay y otros 900 a su teniente de alcalde de CiU, Jaume Codina.

Ambos negaron estar a sueldo del ex presidente del Palau: "Lo desmiento rotundamente. Nunca he cobrado ni de Millet ni de su entorno", aseguró Palay; Codina repitió la misma fórmula. Ambos, sin embargo, no pudieron negar que recibieron dinero de Millet para sufragar gastos de sus partidos. Palay, que encabezaba el Grup Independent de l'Ametlla, no supo precisar la cantidad recibida, aunque la juzgó escasa dado que el presupuesto de su partido no alcanzó los 12.000 euros gracias a una campaña "imaginativa". El dinero se gastó en "butifarradas, pinchos, aperitivos y paellas", apreció el ex alcalde.

Codina fue más preciso: el dinero que le dio Millet -tampoco recordaba la cantidad- sirvió para pagar 100 carteles electorales para la campaña de 1999. Pese a que está retirado de la política, Codina exhibió, como Colom, una fuerte disciplina de partido. Exculpó a CiU del dinero recibido a CiU -dijo que la federación comarcal no sabía nada- y acusó al tripartito de querer hundirle "por convergente".

El tripartito y CiU mantuvieron un cruce de cartas relacionadas con operaciones de Millet en la Ametlla del Vallès. En ambas misivas, el saqueador confeso pedía ayuda al consejero de Política Territorial y Obras Públicas (primero Felip Puig, de CiU, y después Joaquim Nadal, del PSC), para acelerar la recalificación de unos terrenos. Nadal explicó a Europa Press que la carta pedía una modificación de los terrenos de Millet en la Ametlla que no aceptó. La práctica de enviar cartas a políticos era habitual en el saqueador.

Castells irá a la comisión de investigación por el hotel del Palau

La comisión de investigación del caso Palau tiene fijado su calendario hasta el lunes, cuando comparecerá, entre otros, el actual responsable de la Fundación de CDC, Agustí Colomines. Sin embargo, y dado que tiene tiempo de exponer sus conclusiones hasta el pleno del 28 de julio, la investigación abarcará más. Las nuevas revelaciones del caso han obligado a ampliarla: los documentos que presuntamente indican que CDC podría haberse quedado con 5,8 millones de euros del Palau procedentes de comisiones de obra pública concedida a Ferrovial hacen que el tripartito se plantee llamar a dirigentes de CDC, entre ellos los ex consejeros de Obras Públicas Pere Macias y Felip Puig.

También queda pendiente la visita de los dos saqueadores confesos, Fèlix Millet y Jordi Montull, prorrogada al estar encarcelados provisionalmente por el caso del Palau. La participación de la Generalitat en la operación del hotel llegará a la comisión, con la comparecencia del consejero de Economía Antoni Castells, que pidió acudir al Parlament tras declarar ante la juez. CiU, que ha insistido en cada sesión en la comparecencia, no dio tregua y criticó a Castells: "Compareció por la nevada cuando no quedaba nieve ni en el Aneto, y ahora vendrá cuando ya es insostenible", dijo el diputado Jordi Turull. La comparecencia de Castells no tendrá el formato del resto, de pregunta y respuesta, sino que el consejero y los grupos tendrán turnos de palabra sin interrupciones.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 30 de junio de 2010

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