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Bilbao logra posponer la cancelación del proyecto del nuevo Guggenheim

Una reunión extraordinaria del patronato aprobará el cambio del plan estratégico

La Diputación de Vizcaya consiguió ayer unos días más de plazo antes de ver cerrado el camino a su proyecto de ampliar el Museo Guggenheim en Urdaibai. El Gobierno llegó a la reunión de comité ejecutivo del Guggenheim -el máximo organo directivo de la pinacoteca, en el que participa junto a la Diputación, la Fundación Solomon R. Guggenheim y los cuatro patronos fundamentales- con la intención de hacer valer su oposición al nuevo museo y poner punto final al proceso votando en contra del siguiente paso: la convocatoria del concurso de ideas arquitectónicas.

Una discrepancia formal entre el Ejecutivo y la institución formal sobre cómo afecta el abandono de la ampliación en Urdaibai al Plan Estratégico impidió que se resolviese el asunto en el comité ejecutivo. Finalmente, el lehendakari Patxi López, como presidente del patronato, propuso que una reunión extraodinaria del mismo apruebe la modificación del Pan Estratégico "por asentimiento".

El nuevo texto no se someterá a votación y saldrá por asentimiento

El Gobierno no consiguió que el debate sobre el nuevo museo se quedase en el comité ejecutivo. Sus representantes - la consejera de Cultura, Blanca Urgell y su viceconsejero, Antonio Rivera- defendieron que se trataba, simplemente, de mostrar su oposición a continuar con el proyecto, una vez analizados los estudios de viabilidad realizados el pasado año.

La Diputación, por contra, consideró que se trataba de un cambio en el Plan Estratégico 2009-2012, aprobado en diciembre de 2008 por el pleno del patronato, organismo en el que participan una treintena de empresas y entidades. En su opinión, el abandono de uno de los siete puntos de ese plan obliga a que el patronato apruebe la modificación. Otra vez las posturas enfrentadas de ambas instituciones llevaron a un callejón sin salida.

Urgell explicó tras la reunión que el lehendakari había propuesto someter la cuestión a la aprobación por asentimiento en una reunión extraordinaria del patronato para evitar que sus miembros tuviesen que tomar partido por una de las dos opciones. Urgell precisó que esa reunión extraordinaria puede convocarse en cinco días, aunque la fecha se encuentra pendiente de concreción.

La consejera no aclaró, sin embargo, cómo se va a alcanzar una modificación del Plan Estratégico capaz de conseguir el visto bueno del Gobierno y la Diputación antes de ser presentado al asentimiento de los patronos. El proyecto de Urdaibai es el segundo punto del plan, que también incluye la renovación del convenio con la Solomon R. Guggenheim y la creación de nuevas fórmulas de financiación, entre otros objetivos.

La Diputación gana así tiempo y pide diálogo. Sin el voto a favor del Ejecutivo no puede sacar adelante un nuevo Guggenheim, según establecen los estatutos del museo. Tras la cita, ni Bilbao ni sus portavoces hicieron declaraciones para "no tensionar más en el ámbito público el devenir del proyecto".

La institución foral se limitó a difundir una nota de tres párrafos en la que, en la línea de sus manifestaciones de los últimos días, destacaba que "hay margen para el acuerdo". La Diputación volvió a recalcar su "voluntad de acuerdo y consenso" y su intención de "agotar las posibilidades de un compromiso común que desbloquee definitivamente y de manera satisfactoria" el proyecto de ampliaciòn del Guggenheim en Urdaibai.

Con todo, las posibilidades de acercar posturas son nulas. Urgell enfatizó que el Gobierno se mantiene en los puntos que anunció la semana pasada: no aportará fondos para ampliar el museo ni permitirá que los presupuestos de la pincaoteca destinen partida alguna para ese fin. "La ampliación es una línea muerta porque el 50% [el Gobierno vasco] ha decidido que no se hará", afirmó. Urgell sólo abrió la vía de la negociación de los aspectos formales para que el debate quede zanjando.

Comparecer en un hotel

La consejera de Cultura, Blanca Urgell, convocó a los medios de comunicación a una rueda de prensa al término de la reunión del Patronato. No lo hizo en las dependencias del propio museo, del que el Gobierno es fundador y sufraga el 50% de su déficit de funcionamiento, sino que recurrió a una sala del hotel que se encuentra frente a la pinacoteca. Fuentes del Gobierno señalaron que la comparecencia se celebró allí para no tener que desplazarse hasta la sede del Ejecutivo en Gran Vía.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 24 de junio de 2010

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