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Reportaje:ÉTICA PROFESIONAL

Demasiadas historias falsas

Un periodista procesado por escribir al dictado de una banda criminal dirige una agencia para limpiar la imagen de personas perjudicadas por los medios de comunicación

Gaetano Pisano y Blandine Pellet, una pareja de artistas instalados en Palafrugell (Girona) no saben cómo borrar de Google las informaciones periodísticas falsas que les acusaron de proteger y recibir dinero del nazi Aribert Heim, El Carnicero de Mauthausen, que asesinó a decenas de judíos. Tano Pisano, italiano de 63 años, asegura que han arruinado su carrera de pintor. Blandine, francesa de 46, cree que el daño es irreparable.

El perfil de los Pisano encaja como un guante en el de los clientes que busca la empresa CYNC, cuyo director ejecutivo es Nando García Bernal, de 32 años, un ex "reportero de investigación" que ofrece "limpiar la imagen a todos los niveles de empresas y personas físicas perjudicadas en los medios de comunicación y en Internet y a las que no se ha respetado su presunción de inocencia ni su derecho a dar su versión de unos hechos". Exactamente lo que los Pisano creen que les ha ocurrido.

"Voy a necesitar dinero. Si alguien se enterara, probablemente mi carrera periodística se iría a tomar por culo"

La sorpresa de esta pareja sería formidable si decidieran telefonear a CYNC y entrevistarse en Barcelona con su director para pedir ayuda. Nando García, ex redactor de El Mundo, es precisamente la persona que firmó en 2005 en ese medio los artículos donde se les acusaba de ayudar al Doctor Muerte, cuando en realidad habían recibido transferencias del hijo de Heim porque este les había comprado varios de sus cuadros. "Organizamos campañas intensivas, de un mes o dos, en función del tipo de cliente. Contamos con periodistas, abogados, asesores fiscales, psicólogos y detectives. Diseñamos estrategias para eliminar, retrasar u ocultar en la Red lo que pueda perjudicar al cliente", asegura García de CYNC.

El director de CYNC está en libertad provisional tras pagar 18.000 euros. Siendo redactor de tribunales en Cataluña de El Mundo tuvo relación supuestamente con una banda muy singular: la integraban hampones, traficantes de coca y abogados dirigidos por guardias civiles y policías corruptos. El robo de 400 kilos de cocaína que estaban en un contenedor depositado -y vigilado- en el puerto de Barcelona les llevó a la cárcel.

La justicia acusa a García de difundir informaciones falsas con el propósito de defender a los criminales y desacreditar al coronel de la Guardia Civil Miguel Gómez Alarcón, el hombre que los detuvo. Según los escritos de David Martínez Madero y Fernando Bermejo, los fiscales anticorrupción que investigaron el caso, García pretendía presuntamente obstaculizar la instrucción "asumiendo las diatribas de los letrados y dando pábulo al apócrifo dossier elaborado por uno de los máximos dirigentes de la organización, Roberto de Prádena, brigada de la Guardia Civil en excedencia y policía local en Sant Fost de Campcentelles". Anticorrupción aseguró que el supuesto objetivo del periodista era denigrar al coronel para apartarle de la investigación "atribuyéndole en sus noticias tres delitos". Él lo niega.

Por estos hechos el periodista, expulsado de El Mundo tras su detención y hoy director de CYNC, está procesado por el Juzgado de Instrucción número 3 de Martorell por los delitos de asociación ilícita, calumnias, obstrucción a la justicia y estafa. La Audiencia de Barcelona ha rechazado sus recursos y confirmado el procesamiento.

Nando García caminó durante años por el filo de una navaja. A las 22.18 del 13 de septiembre de 2007 tecleó en su ordenador un mensaje dirigido a Soledad Rodríguez, la esposa de un preso acusado de dos asesinatos, un tipo vinculado con la banda criminal detenida por el coronel Gómez Alarcón, y escribió este mensaje: "Voy a necesitar dinero, pero quiero que sea un préstamo. Yo te ayudo con lo de tu marido y tú me ayudas a mí. Puede que conseguir, según qué cosas, me cueste dinero, además de alguna cena y borrachera... Si alguien se enterara de esto probablemente mi carrera periodística se iría a tomar por culo".

Según el auto de procesamiento Soledad Rodríguez le pagó con la esperanza de que investigara y denunciara a través de su diario irregularidades en el caso que condenó a su marido por el asesinato de dos vigilantes de Prosegur en el atraco a un furgón blindado en Terrasa en 2004. Este preso conocía bien a varios de los miembros de la banda criminal a la que supuestamente defendía García en sus artículos.

El periodista, según el auto de procesamiento, no publicó ni una línea del marido de Soledad y esta le denunció y presentó los mensajes en los que le reclamaba dinero. "No quiero que pienses que me muevo por dinero... te estoy hablando de si tú tienes en la mano hacerme un préstamo hasta final de mes para que yo pueda usarlo para conseguir información"; "mi abuela nos ha dejado un montón de deudas y jaleos con los bancos... Los hijos de puta del Ayuntamiento siguen jodiéndome. Me embargan la cuenta, tengo que pagar un millón de pelas por el IVA que no he declarado por las colaboraciones de TV3"; "no me estás pagando, que conste, me estás haciendo un préstamo... No olvides que si se entera alguien podría significar el fin de mi carrera".

El 13 de septiembre de 2007 Soledad le respondió así: "De acuerdo, para mañana 3.000 euros... yo mañana voy al banco a las 9.30 más o menos y luego te llamo y quedamos". Y el 28 de noviembre contestó a otra petición: "Aguanta unos días que tengo el piso medio vendido, y de aquí a la semana que viene tengo el contrato de arras, y te podré dejar el dinero que necesitas para tu padre, los 2.000 euros... solo te pido que te centres en Juanpe" (su marido preso). Según Soledad, el último pago ascendió a 50.000 euros, con la promesa de que "terminaría de desmontarlo todo". Pero la milagrosa información que sacaría a Juan Pedro Lozano, su marido, de la cárcel nunca llegó. "Soy inocente y la justicia lo demostrará. No puedo contestar a sus preguntas por consejo de mis abogados", esgrime García a preguntas de El PAÍS.

El pasado martes, los artistas Gaetano Pisano y Blandine Pellet tenían una cita en un juzgado con Nando García, al que han denunciado por vulneración de su honor, pero ni este ni su abogado acudieron a la vista. Se iba a celebrar el juicio contra el periodista que aseguró en sus artículos que la pareja recibía dinero directamente del Doctor Muerte. García atribuye sus fuentes a la policía, pero la Udyco asegura en un escrito dirigido al juzgado que no mantuvo contacto con él y que su investigación se vio "seriamente perjudicada por la publicación de afirmaciones totalmente erróneas, con numerosas inexactitudes, e incluso referencias a personas totalmente desconocidas a lo largo de la misma y que no fueron confirmadas por la policía alemana".

Los Pisano ignoraban que García dirige ahora CYNC, la agencia que se ofrece a limpiar la imagen de personas y empresas dañadas por los medios de comunicación. "Si no es una broma es el colmo del cinismo", dice Blandine. "Es como un conejo persiguiendo a un perro. El mundo al revés", apostilla el pintor Gaetano.

Al "reportero de investigación" se le acumulan las citas en los tribunales. Además de los Pisano, del coronel Gómez Alarcón y de Soledad Rodríguez, le aguarda en el juzgado Xavier Vilaró, el jefe de la Guardia Urbana de Barcelona, por un presunto delito de calumnias e injurias.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 20 de junio de 2010