Reportaje:El mayor plan de ajuste de la democracia

"Se necesita un bisturí, no otro médico"

Duran Lleida defiende la abstención de CiU en las medidas anticrisis - CiU asegurará su apoyo a Zapatero si profundiza en las reformas económicas

Durante la campaña de las generales, en febrero de 2008, recuperado de una exitosa operación de cáncer de pulmón, Josep Antoni Duran Lleida apostó por reeditar los pactos de La Moncloa previendo una convulsa crisis que se ha demostrado tempestuosa. Ya entonces, el líder democristiano advirtió a José Luis Rodríguez Zapatero de que CiU no le "salvaría los muebles" en caso de hundimiento económico si se empeñaba en aliarse con la izquierda. Pero en caso contrario, precisó, los nacionalistas no se inhibirían.

Así ha sido. Esta semana, Duran Lleida y su grupo ha salvado al Gobierno de la quema. ¿Por qué? "Teníamos muchas razones para no hacerlo, pero después de hablar con Artur Mas y discutirlo en el grupo parlamentario asumimos nuestra responsabilidad siendo conscientes de que mucha gente no entendería nuestra decisión, pero que sería bien vista por las instancias internacionales, por la Unión Europea, por los mercados y por el FMI. Era la única alternativa para España", comenta en declaraciones a este periódico.

El dirigente democristiano, siempre contenido en sus emociones, se siente orgulloso de esa abstención: "No solo hemos salvado la economía española, también hemos salvado el euro. Nuestro voto en contra hubiera sido peor, habríamos pasado de una economía vigilada a una economía intervenida, aunque soy consciente de que para muchos colectivos estas medidas son impopulares. Pero lo que quiero es que los funcionarios y pensionistas puedan cobrar a fin de mes, aunque sea un poco menos".

A CiU no le hizo ni pizca de gracia abstenerse el jueves en la votación del paquete de medidas contra la crisis por dos razones: el recorte de las pensiones y el farmacéutico, ambos impopulares para el grueso electoral de los nacionalistas. Pero tanto Zapatero como la vicepresidenta primera, María Teresa Fernández de la Vega, con quienes Duran Lleida habló varias veces esta semana [Artur Mas rechazó una llamada del presidente] ya avisaron de que el paquete no admitía amputaciones. CiU presentará ahora una proposición de ley para frenar el tijeretazo de las pensiones. "Intentaremos en el Pacto de Toledo que el Gobierno se comprometa a subir las pensiones según la inflación en 2011", señala Duran.

La abstención de CiU estuvo a punto de naufragar cuando el martes, el PSC anunció su apoyo a la comisión de investigación en el Parlamento catalán sobre el caso Palau y el presunto desvío de fondos hacia Convergència. "Nuestros diputados del Parlament echaban pestes y recibimos muchas presiones. Realmente el cuerpo nos pedía marcha, porque el propio lunes, en el Senado, el presidente Montilla nos aseguró que la comisión de investigación se frenaría", explica un diputado del grupo de CiU que pide el anonimato.

Ante la decidida abstención, Duran fue consciente de que su discurso debía ir dirigido a Zapatero, cargado de puyas y dando por finiquitada su presidencia. "La etapa de Zapatero se ha terminado, eso lo tengo más que claro. Pero también el PP ha perdido su oportunidad de presentarse como alternativa válida para España", comenta el democristiano en la misma entrevista telefónica.

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Duran confiesa que CiU se mantendrá vigilante con cada paso del presidente del Gobierno a partir de ahora: "España está sometida a una operación a corazón abierto y hay que intervenir pero no cambiar de médico. Zapatero ha de coger el bisturí y profundizar las medidas y después convocar elecciones. Ahora son indispensables tres reformas: laboral, energética y financiera. Y medidas de apoyo a la productividad porque incentivarán la economía. Si es así, Zapatero nos tendrá a su lado".

SCIAMMARELLA

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