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El Bigotes empezó a regalar trajes cuando multiplicó por 10 sus contratos en Valencia

Orange Market comenzó su actividad en la Comunidad Valenciana a finales de 2003. Ese año, apenas facturó 88.000 euros. Su responsable, Álvaro Pérez, El Bigotes, sólo consiguió tres clientes y uno de ellos era otra empresa de la trama corrupta, Special Events. El Bigotes no regaló trajes. En 2004, las cosas no fueron mucho mejor: ingresó 237.000 euros y logró sólo un pequeño contrato de la Comunidad Valenciana a través de Vaersa, un organismo dependiente de la Consejería de Territorio y Vivienda. El Bigotes tampoco regaló trajes.

2005 fue el año del despegue. Orange Market multiplicó por 10 su facturación hasta llegar a 2,8 millones, de los que más de la mitad correspondían al contrato adjudicado por la Agencia Valenciana de Turismo para el montaje de un pabellón en la feria de turismo de Madrid por 1,57 millones. Logró el contrato en enero de 2005 y ese mismo mes comenzó a regalar trajes. El jefe de gabinete de la Consejera de Turismo y vicepresidente ejecutivo de la Agencia Valenciana de Turismo, Rafael Betoret, recibió en el primer ejercicio exitoso de Orange Market seis trajes a medida, un abrigo, un pantalón y tres americanas. Ese año, Orange Market hizo caja también en el PP valenciano (712.000 euros) y a quien era vicesecretario general entonces, Ricardo Costa, le regaló tres trajes entre enero y diciembre. Al vicepresidente autonómico, Víctor Campos, le tocaron tres trajes, dos americanas y cinco pantalones. Los regalos siguieron en 2006 e incluyeron al presidente valenciano, Francisco Camps, que entre enero de 2006 y la primavera de 2007, recibió cinco trajes, cinco americanas y dos pares de zapatos.

El juez José Flors, que investigó el caso en Valencia, halló suficientes indicios para imputar a estos cargos por cohecho impropio y proponer que se abriera juicio oral contra ellos. Pero la Sala de lo Penal del Tribunal de Valencia, por dos votos a uno, archivó el caso al entender que los cuatro altos cargos no tenían relación con la adjudicación de contratos a Orange Market y no les constaba que El Bigotes les hubiera regalado 30.000 euros en trajes en agradecimiento. El Supremo resuelve hoy, entre fuertes presiones del PP, si devuelve el caso a Valencia para juzgar a Camps y al resto de cargos implicados.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 12 de mayo de 2010