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El silencio de Rajoy divide al PP de Asturias ante la candidatura de Cascos

El ex ministro suma el 80% de apoyos en las juntas y el 60% de compromisarios

Ni la "marea creciente" casquista ni el "clamor" en Asturias a favor de la candidatura de Francisco Álvarez Cascos para las elecciones autonómicas de dentro de un año han ablandado todavía la decisión del líder nacional del PP, Mariano Rajoy. Ni tampoco la de la actual dirección regional de ese partido. Los movimientos y presiones en Asturias dentro del PP a favor de Cascos son ya descarados, pero no logran el resultado esperado. Esta semana los partidarios de la carta Cascos, el manifiesto refrendado por los 12 alcaldes del PP en el Principado y por dirigentes de 63 de las 78 juntas (80%), han enviado esas firmas a la sede nacional, en la calle Génova. Pese a ello, la número dos del PP, María Dolores de Cospedal, explicitó el lunes, tras la ejecutiva, que no tenía conocimiento de ese movimiento. Algo que también hizo evidente Rajoy este jueves, en una entrevista con Julia Otero. No darse por aludido.

Sí lo ha hecho la actual dirección del PP en Asturias, molesta con cómo se ha fraguado esta estrategia ajena a la estructura del partido, y que ha reclamado a Madrid ese manifiesto con las firmas de los partidarios de Cascos. Ya lo han recibido y han constatado que, teóricamente, los seguidores de Cascos, muy activos también en las redes sociales, han recabado al menos rúbricas de los responsables de muchas juntas. Pero también se constata, desde de la dirección del PP en Asturias, que no todas en las mejores condiciones. Fuentes próximas a la cúpula del PP de Asturias han denunciado que los promotores han recogido muchas de esas firmas llegando hasta las casas de los interesados y planteándoles el dilema de lo que podría suceder en el futuro si Cascos era elegido candidato y ganaba las elecciones. Los casquistas niegan esa versión y sostienen que todos los firmantes son mayores de edad.

Aún en esas condiciones, muchos dirigentes se han negado a firmar e incluso a pronunciarse claramente. El actual presidente del PP asturiano y candidato perdedor en dos ocasiones, Ovidio Sánchez, ha mantenido un perfil lo más ambiguo posible. Sin decantarse por ninguno de los dos bandos. Otros sí lo han hecho. Por ejemplo, los responsables de juntas del PP tan importantes como las de Gijón y Avilés, o las de Mieres, San Martín del Rey Aurelio, Aller, Navia, El Franco, Vegadeo, Tineo, Pravia, Parres y Colunga. Este sector del partido, que se autodenomina "renovador", está trabajando ya para encontrar una alternativa a la de Cascos. Y sostienen que el ex ministro de Fomento con Aznar no lo va a tener tan fácil como aparenta. Han hecho recuento y defienden que con los militantes de las juntas contrarias a esa candidatura sumarían 1.030 de los compromisarios del anterior congreso regional, entre el 40% y el 45% del total. Una cifra que creen podría ser mayor con "voto secreto".

Cascos y el "Manifiesto a favor de un Partido Popular ganador en Asturias" han hecho su trabajo de zapa. Han cosechado importantes adeptos, como el alcalde de Oviedo, el histórico Gabino de Lorenzo. Pero también han generado un ambiente de división y confusión, como en la crisis de 1998, con la escisión de Sergio Marqués y el URAS.

Cascos no quería ahora para él una proclamación normal, ni siquiera una aclamación de las bases, que muchos habrían suscrito para sellar la paz. Quería que Rajoy se lo pidiese por favor y, eso, aún no ha sucedido.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 8 de mayo de 2010