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Un problema menos para el Gobierno

El secretario de Estado de Agua, Josep Puxeu, quería que, como mucho, el Estatuto de Castilla-La Mancha reflejara "la estimación" de que "las necesidades presentes y futuras" de la comunidad eran de 4.000 hectómetros cúbicos. Así lo explicó en una entrevista a este diario el pasado 14 de febrero. Eso era "algo obvio", permitía dejar todo como está y dar la apariencia de que Castilla-La Mancha ganaba la guerra del agua. Esa fue, casi con las mismas palabras, la enmienda que presentó ayer el PP y que rechazó el PSOE.

El resultado del Estatuto demuestra que hay mucho humo en el debate del agua. Sólo así se explica que el PP presente algo que ha pedido públicamente el Gobierno Central y que los socialistas castellanos se opongan. Medio Ambiente considera que el Tajo-Segura es fundamental ya que de él beben 2,5 millones de personas. La retirada del Estatuto le quita un problema. Y con más de 1.000 hectómetros en los embalses de cabecera la gestión será más fácil.

Inicialmente, el Gobierno de Castilla-La Mancha quería una reserva exclusiva de 6.000 hectómetros, que luego bajó a 4.000. Lo hizo copiando al Estatuto de Aragón, que fue aprobado por unanimidad y que otorga a la comunidad 6.550 hectómetros, el doble de lo que consume.

Pero esa disposición del Estatuto de Aragón, en vigor desde hace tres años, no se aplica. Y es muy difícil que en algún momento llegue a ser efectiva. Aragón puede albergar 4.326 hectómetros cúbicos y la cuenca del Ebro incluye a 10 comunidades autónomas. Medio Ambiente ve imposible gestionar eso porque implicaría que Aragón decide los desembalses, por ejemplo, en Navarra. Y reclamó que no se repitiera el error.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 22 de abril de 2010