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"No tengo cuantificadas cuántas cajas quedarán en el País Vasco", dice Rato

El PP afirma que el ex vicepresidente encarna "lo mejor de nosotros mismos"

"Hombre, ya le podía haber dado más caña al Gobierno", bromeaban ayer dos miembros de la ejecutiva del PP vasco tras escuchar la intervención de Rodrigo Rato, presidente de Cajamadrid y ex vicepresidente económico con José María Aznar, que centró la primera jornada de la convención de ideas que la formación cierra hoy en Vitoria. Rato, quien limitó su referencias políticas a presentarse como un "militante del PP" convencido de que su partido estará "a la altura de las circunstancias" en un momento de cambio debido a la crisis, eludió criticar la política económica del Gobierno. Consideró, eso sí, "imprescindible y urgente" abordar el debate de la reforma laboral - "el mercado laboral nos ha hecho tener las mayores tasas de paro de nuestros vecinos", dijo- y recalcó que el Estado tiene "la obligación" de dar a los ciudadanos una información más constante y accesible sobre la situación de las pensiones. "Es como si nuestro banco no nos informase de nuestra cuenta corriente", sostuvo.

Considera "urgente e imprescindible" el debate sobre la reforma laboral

La intervención de Rato ante unas 450 personas, entre ellas todo el que es alguien en el PP vasco y algunos empresarios, sirvió para arrancar la convención que el partido celebra como punto de partida de la elaboración de su programa para las elecciones autonómicas y forales de 2011. Pertrechado con varios gráficos, el ex vicepresidente repasó la situación económica actual y su futuro, antes de someterse a un coloquio en el que dejó sus principales mensajes.

Rato no quiso entrar en el debate sobre la posible fusión de las tres cajas de ahorro vascas y evitó con un "no tengo cuantificadas cuántas quedarán en el País Vasco" la pregunta de si ve a BBK, Kutxa o Caja Vital entre la veintena de entidades de crédito que el pasado miércoles consideró llamadas a desaparecer en un futuro más o menos cercano. "Estamos en primera fase de la reestructuración de las cajas" en España, en las que prevé que se pasará de las más de 40 entidades existentes en la actualidad a unas 25, cifra que considera que se reducirá a una veintena en una segunda fase, insistió.

En un contexto en que "cada vez se trabaja menos" al entrar los ciudadanos cada vez más tarde en el mercado laboral y salir antes, consideró "un debate necesario, que una sociedad moderna debe tener sin insultarse" la reforma del mercado laboral, incluyendo la fijación de sus costes y de los salarios. "Somos el país que más rápido ha puesto a gente en la calle", afirmó, para rematar: "Si no hacemos nada, nada nos asegura que vayamos a recuperarnos".

Algo más critico se mostró ante una pregunta sobre la política del Ejecutivo central de concesión de créditos e inyección financiera en el sistema a través del Instituto de Crédito Oficial (ICO). Sin abandonar el tono casi docente que tuvo toda su intervención, apuntó: "Hay que pensarse muy bien cómo se utilizan los recursos públicos. No creo que el sistema financiero en su conjunto no sea capaz identificar las oportunidades de negocio", subrayó.

Antes de su intervención, Rato, quien había aceptado hace varios meses la propuesta del PP para esta intervención, departió en una sala del hotel de Vitoria donde se celebra la convención con buena parte de la ejecutiva del PP en una charla distendida, según varios de los presentes. "Hemos hecho alguna broma sobre la fusión, pero no hemos entrado a hablar de política", indicó uno de ellos.

Si Rato no entró en política sí lo hizo quién le presentó, el presidente del PP alavés y portavoz adjunto en el Congreso, Alfonso Alonso. Cuando el PP se ve envuelto a nivel nacional en diversos escándalos de corrupción, Alonso presentó a Rato como "un hombre que encarnó lo mejor de nosotros mismos y la mejor época de la historia reciente de España". Alonso sostuvo que el PP representa en Euskadi "la fuerza del cambio", compromiso que mantuvo debe quedar refrendado en la convención de Vitoria.

El presidente del PP vasco, Antonio Basagoiti, y la número dos del partido nacional, María Dolores de Cospedal, cerrarán esta mañana este cónclave en una jornada pensada por el partido para dar también protagonismo a sus candidatos a las tres capitales vascas el año próximo (Cristina Ruiz en Bilbao, Ramón Gómez en San Sebastián y Javier Maroto) y el único de los tres aspirantes a presidir una diputación que en estos momentos está claro en la formación: el alavés Javier de Andrés.

Responsabilidades en el Guggenheim

"Nosotros no le vamos a hacer el papel de malo al Gobierno. Que lo hagan ellos". Tres destacados dirigentes del PP vasco coincidían ayer en privado en estos términos después de que la formación, socio preferente del Ejecutivo, instase a éste a ir a los tribunales si considera que hay responsabilidades por el manejo de las cuentas del Museo Guggenheim. "Pero que se las exija a los administradores de verdad", indicó el parlamentario y presidente de la formación en Vizcaya, Antón Damborenea, en una comparecencia en Bilbao.

Después de que la titular de Cultura, Blanca Urgell, sostuviese el martes que el Gobierno no puede actuar contra el director general del museo, Juan Ignacio Vidarte, por las millonarias pérdidas en compras de divisas, al oponerse la Diputación vizcaína, Damborenea consideró "peregrino" discutir si Vidarte tenía o no poderes para esas operaciones. Recordó que el consejo de administración de la Sociedad Tenedora, que comparten al 50% Ejecutivo y Diputación, "ha ratificadoç todas las actuaciones de Vidarte". "Y en diciembre se sentaron los que hoy discuten tanto y aprobaron todo por unanimidad, incluidas las cuentas", agregó, en referencia al actual Ejecutivo y la institución foral. El PP plantea al Gobierno que, como accionista de la Tenedora, puede ejercitar la acción de responsabilidad del mismo sin problema, pero deberá hacerlo "contra quienes se sientan en el consejo". Lo que no va a hacer el PP es reclamarle al Gobierno que tome tal decisión ni en el Parlamento ni en sus relaciones como socios. "No somos el Gobierno. Que ellos decidan", inciden fuentes populares. Sobre el futuro del Guggenheim de Urdaibai, Damborenea, a quien acompañaban los dirigentes vizcaínos Carlos Olazábal y Nerea Llanos, enfatizó que ni Gobierno ni Diputación han puesto sobre la mesa "nada sobre lo que se pueda debatir" si el PP lo respalda o no. En esa tesitura, la formación propondrá a socialistas, PNV y Aralar llegar a un consenso sobre un proyecto turístico y cultural global para Euskadi. "Plantear que vamos a invertir 200 millones [coste apuntado del nuevo Guggenheim] sin saber cuál es la proyección ni el contenido es un absurdo", destacó Olazábal.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 17 de abril de 2010

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