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Dimite la edil de Ciutat Vella por discrepancias con el equipo de Hereu

Itziar González deja el cargo tras sufrir un duro desgaste por los problemas del distrito y los roces con otros concejales

Las discrepancias con el equipo de gobierno de Jordi Hereu en proyectos como el hotel del Palau de la Música, en el plan de usos de Ciutat Vella, en una política en la que el interés económico del turismo choca con la calidad de vida de los residentes, además de un profundo desgaste personal en muchas batallas vecinales, han sido el detonante de la dimisión de la edil del distrito central de la ciudad, Itziar González.

"En Ciutat Vella o estás al cien por cien o no estás". Ayer, la regidora reconoció que ya no puede más, que no le quedan ya fuerzas. La que fuera el fichaje estrella como independiente en la lista del PSC presentó su dimisión irrevocable al alcalde Jordi Hereu. Su renuncia es total: deja la política para regresar a su profesión y especialidad: arquitecta y mediadora en conflictos sociales. La edil acusaba desde hace meses problemas de salud, provocados en buena medida por su manera de entender la política y dedicarse a ella. Las relaciones de González con el resto del equipo de gobierno, sobre todo con las áreas más duras -Urbanismo, Seguridad y Promoción Económica-, no eran especialmente fluidas porque a menudo sus tesis distaban bastante de lo que se defendía en ellas.

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Hereu ya conocía las intenciones de la regidora, que maduraba desde hacía tiempo su decisión. De hecho, en el último año de este mandato municipal, en algunas de las crisis centradas en Ciutat Vella -como la inseguridad, la prostitución callejera y las quejas vecinales-, la posible renuncia de la edil era comentada por algunos responsables del Consistorio barcelonés.

González quiso aclarar ayer los motivos de su marcha y compareció acompañada de Hereu, Carles Martí (presidente del distrito de Ciutat Vella, que ahora tomará las riendas ejecutivas del distrito), dos regidores del PSC (Guillem Espriu y Gemma Mombrú) y Ricard Gomà (ICV). Fue una despedida en toda regla por el grueso de sus colaboradores en el distrito, que no podían ocultar la emoción.

Ella, con voz quebrada y un evidente agotamiento físico, quiso despedirse reivindicando su mantra: política de mediación y de diálogo. "Hay que superar el sectarismo y la visión partidista de la política", añadió. De paso, demandó un nuevo compromiso entre políticos y ciudadanos. González dijo que cuando asumió la responsabilidad en el Consistorio "era consciente de que asumía más una carga, que no un cargo, por el compromiso que representaba".

Dio las gracias a los miembros de su equipo en el distrito, "con quienes he pasado momentos muy difíciles", dijo. No se refirió, en cambio, al equipo de gobierno, a excepción del alcalde.Al alcalde, la marcha de la regidora le supone un revés, precisamente por la apuesta política que el PSC hizo al ficharla como una profesional independiente. Formalmente, la edil tiene que renunciar en el próximo pleno municipal.

Hereu agradeció a González la "valentía" por haber aceptado el reto hace tres años y le reconoció haber sentado las bases para afrontar problemas graves de Ciutat Vella de otra manera. Se refirió a los conflictos que genera el turismo a los residentes de los barrios -como los apartamentos turísticos- y el mobbing. "Pero a nadie se le puede exigir tan alto coste personal por la dedicación a la política", continuó el alcalde. Le pidió que siga dedicándose a la ciudad en su nueva etapa profesional.

La marcha de una edil como González a un año vista de las elecciones municipales supone un problema más para Hereu. Será sustituida por Carles Martí, regidor de Ciutat Vella en el mandato anterior, y se incorporará como concejal Ramon Nicolau, hasta ahora comisionado de participación ciudadana, que será propuesto como presidente del distrito de Ciutat Vella, cargo no ejecutivo. La renuncia de la regidora fue acogida con "respeto" por el PP, y CiU la "lamentó". La formación nacionalista, por boca de la edil Mercè Homs, señaló que la marcha de González y su sustitución por Martí "resta más que suma por dejar perder su talento y optar a la inercia de los de siempre".

CiU destacó, sobre todo, la profesionalidad, dedicación y calidad humana de la regidora. "Si alguien así presenta la renuncia es que algo no va bien", puntualizó Homs. El PP mostró su respeto por la decisión de González y pidió al acalde "unidad de criterio" en Ciutat Vella. Petición que tiene mucho que ver con las discrepancias que en más de una ocasión se han producido entre González y algunos de sus compañeros del equipo de gobierno. Ricard Gomà (ICV) arropó a la regidora con su presencia en la despedida. ERC no se pronunció.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 17 de abril de 2010