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Vic activa la campaña para denunciar a los 'sin papeles'

CiU apoya al alcalde pero rechaza generalizar la medida

La campaña de delación ha comenzado. El Ayuntamiento de Vic (Barcelona), gobernado por CiU, PSC y ERC, ha cumplido su promesa y ayer puso en marcha la polémica medida de denunciar ante la Subdelegación del Gobierno de aquellos inmigrantes sin papeles que acudan a empadronarse. A última hora de la tarde, todavía no constaba ninguna denuncia, pero los mecanismos para interponerlas ya están en marcha, según confirmaron fuentes municipales. Según los datos del Ayuntamiento, desde principios de año se han empadronado en la ciudad un millar de inmigrantes, 23 de ellos sin papeles.

La cúpula de Convergència i Unió apoyó ayer al alcalde de Vic, el democristiano Josep Maria Vila d'Abadal, mientras que la dirección de los socialistas catalanes y de Esquerra Republicana se desmarcaron con diferente ímpetu. Vila d'Abadal, que en enero ya amenazó con no empadronar a los inmigrantes sin papeles, considera que sus medidas han sido avaladas por la Comisión Europea. Las autoridades comunitarias recordaron la semana pasada que los Estados miembros deben regularizar o expulsar a los sin papeles pero en ningún caso se pronunciaron sobre el padrón.

El PSC exige a sus concejales que se desmarquen de las medidas de delación

Los socialistas catalanes han optado por condenar la política del alcalde pero ayer mantuvieron una posición de ambigüedad con respecto a los concejales del PSC de Vic, uno de los cuales ejerce como teniente de alcalde. "Tendremos que hablar con ellos", se limitó a decir la alcaldesa de Salt, Iolanda Pineda, que habló en nombre de la dirección del partido. Otras fuentes del partido aseguraron que ya se ha pedido a los concejales de Vic que se desmarquen claramente del alcalde. Esquerra Republicana ha ordenado a sus ediles que rechacen la medida del alcalde y éstos han mostrado públicamente sus discrepancias con Vila d'Abadal.

Convergència i Unió y el Partido Popular se quedaron ayer solos defendiendo al alcalde. Felip Puig, secretario general adjunto de Convergència, juzgó la medida "ejemplar". Aunque las discrepancias dentro del partido obligan a la federación a no generalizar la práctica entre sus alcaldes. El PP catalán presentará mociones en todos los Ayuntamientos en los que tiene representación para intentar multiplicar la propuesta de Vic. Quien rechazó de pleno las políticas inmigratorias del municipio fue Rafael Ribó, Síndic de Greuges -equivalente del Defensor del Pueblo en Cataluña-, que aclaró que la ley obliga a empadronar a todos los inmigrantes.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 13 de abril de 2010