Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra
El escándalo de los abusos

La homilía de la polémica

Del texto que el padre Raniero Cantalamessa pronunció durante la celebración de la Pasión de Jesús presidida por Benedicto XVI en la tarde del 2 de abril en San Pedro, hace un paralelo entre el sacrificio de Cristo y las víctimas de toda forma de violencia, sobre todo la machista. En el final, cita la polémica carta de un anónimo amigo judío. La publica hoy, día de Pascua, el Osservatore Romano y fue adelantada ayer en su versión digital.

"(...) No hablo de la violencia sobre los niños, de la cual se han desgraciadamente manchado no pocos miembros del clero; de ello se habla ya bastante fuera de aquí. Hablo de la violencia sobre las mujeres. Ésta es una oportunidad para hacer comprender a la gente y a las instituciones que luchan en su contra que Cristo es su mejor aliado (...).

Jesús ha conocido la situación de las víctimas en toda su crueldad, los gritos sofocados y las lágrimas silenciosas (...). En cada una de las víctimas de la violencia Cristo revive misteriosamente su experiencia terrenal. A propósito de cada una de ellas, él exclama: 'Lo habéis hecho a mí' (Mateo, 25, 40). (...)

Por una rara coincidencia, este año nuestra Pascua cae en la misma semana que la Pascua hebraica, que es su antepasada y el molde dentro el cual se ha formado. Aquello nos empuja a dedicar un recuerdo a los hermanos judíos. Ellos saben por experiencia lo que significa ser víctimas de la violencia colectiva y reconocen los síntomas repetidos de ello. He recibido hace unos días la carta de un amigo judío y, con su permiso, comparto con vosotros una parte. Dice: 'Estoy siguiendo con disgusto el ataque violento y concéntrico contra la Iglesia, el Papa y todos los fieles por parte del mundo entero. El uso del estereotipo, el pasaje desde la responsabilidad particular hasta la culpa colectiva me recuerdan los aspectos más vergonzosos del antisemitismo. Deseo expresar a usted personalmente, al Papa y a toda la Iglesia mi solidaridad de judío y de todos aquellos en el mundo hebraico (y son muchos) que comparten estos sentimientos de hermandad".

* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 4 de abril de 2010