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Entrevista:JOAQUÍN JOSÉ MARTÍNEZ | Coguionista de una serie sobre su vida

"No es la historia de un condenado a muerte, es la lucha de mis padres"

Asegura que no guarda "rencor ni odio" a los que falsearon las pruebas que le valieron en 1996 la peor sentencia de todas: la pena de muerte. Pero Joaquín José Martínez (1971), el primer español y europeo en salir vivo del corredor de la muerte, quiere ver plasmada su experiencia -cinco años preso por un doble asesinato cometido en Florida, EE UU, del que resultó absuelto- en una serie que produce Plano a Plano. La compañía de César Benítez, anterior responsable de BocaBoca (Al salir de clase), negocia con varias cadenas la emisión del telefilme de dos capítulos, que dirigirá José María Caro (Cuéntame).

"Todo lo que ocurrió tiene que estar", asegura Martínez, impecable con su traje gris y un sello de oro en cada mano. Es amable, tranquilo y desprende seguridad. Su tarea como coguionista, junto a Aitor Gabilondo (El comisario), consiste en revivir cómo fue apresado y absuelto. Tras un proceso lleno de irregularidades, un segundo juicio aclaró que la transcripción de su declaración era falsa y que se habían comprado testimonios para inculparle. El caso está cerrado y no se halló al culpable, pero Martínez no olvida y utiliza su experiencia para intentar abolir la pena de muerte.

"He llorado y reído con el guionista más que con un psicólogo"

"Pensaba: yo soy el siguiente. He besado a la muerte en la frente"

Pregunta. ¿Cuándo surgió el proyecto?

Respuesta. Hace año y medio, aunque yo tenía intención de hacer una película desde hacía tiempo. He dado con la productora perfecta y cuento con el apoyo de mi abogado, Peter Raben, y de mi ex mujer.

P. Pero ella le inculpó...

R. Hay que mirar hacia delante, me llevo bien con ella, es la madre de mis hijas. No guardo rencor ni odio a nadie.

P. ¿Cómo colabora en la serie?

R. Hablo con todo el equipo. Recabamos información y cuento mis vivencias al guionista. Cierro los ojos, me deja hablar... He llorado y reído con él más que con un psicólogo. Me entiende, hasta me termina las frases.

P. ¿Ya sabe qué actor le va a dar réplica en la ficción?

R. No. Debe ser alguien capaz de transmitir lo que he vivido. Hay tres fases: primero hay un joven arrogante; luego una persona que sufre la privación de libertad y que al final es liberada. Mi experiencia es importante, pero ésta es la historia de la lucha de unos padres que hacen lo imposible por salvar a su hijo. Consiguieron el apoyo de los políticos y medios de comunicación españoles y hasta del papa Wojtyla.

P. Usted ha dicho que intentaba no exteriorizar nunca su sufrimiento. ¿Cómo se reflejará eso?

R. Aitor le dará forma con mi ayuda. En el corredor de la muerte no sabes cómo pueden interpretar los vigilantes tus gestos. Una sonrisa les puede hacer sospechar que hiciste algo indebido.

P. Según usted, allí se sufre todo tipo de torturas. ¿Es posible hacer una serie para todos los públicos?

R. Sí, en principio. Todo lo que ocurrió tiene que estar, de una manera u otra. Sufrí palizas y vejaciones. Tras el primer año y medio, gracias al apoyo exterior, me dejaron más tranquilo.

P. ¿Cuál fue el peor momento?

R. Las ejecuciones. Te acuerdas de ellos y después de tu familia y de que vas a morir. Pensaba: "Yo soy el siguiente". He besado a la muerte en la frente.

P. ¿Y cómo sigue su lucha por la abolición de la pena capital?

R. Doy cuatro conferencias a la semana y colaboro en campañas. Aún queda un español en el corredor de la muerte, Pablo Ibar. Me gustaría que la serie ayudase en algo.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 20 de marzo de 2010