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Los problemas del 'patrón de patronos'

Economía disuelve la aseguradora de Díaz Ferrán por falta de liquidez

Seguros Mercurio tenía un agujero patrimonial - Los accionistas no aportaron ninguna alternativa a la disolución - El Gobierno liquidará la compañía

Días duros para el presidente de la CEOE, Gerardo Díaz Ferrán. La situación financiera de sus empresas es mala y el grupo en el que se integran, Marsans, controlado por el propio Díaz Ferrán y por su socio Gonzalo Pascual, se resiente. Ayer, la Dirección General de Seguros del Ministerio de Economía anunció la disolución de Seguros Mercurio, una de las compañías de Marsans. Según explicó el Ministerio de Economía, la medida se adoptó "ante la grave situación patrimonial y de liquidez de la compañía". Fuentes del sector añadieron que Seguros vigilaba la situación de la empresa (centrada en el transporte de mercancías y viajeros por carretera desde su creación en 1987) desde hace más de dos años. Incluso ofrecieron la aseguradora a Mapfre y a Mutua Madrileña en un intento de salvar una situación que se gangrenaba con el paso del tiempo. Seguros Mercurio tuvo pérdidas de 14,76 millones en 2008. Un año antes, cerró con beneficios.

Seguros vigilaba la situación de la entidad desde hace dos años

Mapfre y Mutua rechazaron comprar la firma cuando entró en crisis

Seguros Mercurio, siempre según Economía, tiene un patrimonio neto negativo y falta de liquidez, de manera que no podía hacer frente a siniestros esta misma semana. Por este motivo, decidió disolver "a fin de evitar una posible desconfianza entre los asegurados y beneficiarios respecto de la satisfacción de sus derechos".

Mercurio tenía asegurados unos 39.700 vehículos, incluidos los de las empresas de transporte de Marsans, y una parte muy pequeña de seguros multirriesgo. El hecho de no tener seguros de vida facilita su disolución. Contaba con 49.642 pólizas de clientes y 82 empleados. Sus activos representan el 0,33% del sector. A partir de ahora, hay dos posibilidades. La primera, intentar que un competidor se quede, a buen precio, con la cartera de clientes y la plantilla. Si fracasa, el Consorcio de Compensación de Seguros ofrecerá un plazo de tiempo (alrededor de 30 días) para que los clientes cambien de compañía. El Consorcio se hace cargo de todos los pagos pendientes y devolverá la parte de la prima no consumida a los clientes.

Seguros Mercurio hizo público un comunicado en el que señaló que los directivos son "los primeros en lamentar" la situación, "ya que la intención de la compañía era su continuidad, superando las dificultades actuales como ya se hizo en anteriores ocasiones". El comunicado explica también que el 9 de marzo envió una solicitud a Seguros en la que pedía un nuevo plazo de 45 días para buscar financiación suficiente. Sin embargo, añade, no recibió respuesta del organismo.

La disolución de la aseguradora del Grupo Marsans supone un nuevo golpe para el presidente de la CEOE, quien en apenas cuatro meses ha procedido al cierre de la aerolínea Air Comet, dejando a miles de viajeros en tierra, mientras se le abría un expediente en Caja Madrid por impago de un crédito de 26 millones. Asimismo, el patrón de los patronos busca comprador para Viajes Marsans.

Tal y como Economía justifico la decisión tomada, no había alternativas."A la vista de toda esta situación, y teniendo en cuenta las numerosas reuniones mantenidas con los accionistas, sin que los mismos hayan aportado soluciones viables tendentes al restablecimiento de la situación patrimonial y a la inminente falta de liquidez en la que se encuentra, se considera que la única alternativa es la disolución", afirma.

Marsans, cuyos mandos ha asumido Gonzalo Pascual tras la dimisión de su director general, José María Lucas, y el cese de varios consejeros, está refinanciando la deuda de 120 millones. Además, negocia un crédito de otros 40 millones. Sólo Air Comet debe unos 150 millones a otras empresas de Marsans y 160 millones a terceros.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 16 de marzo de 2010