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Reportaje:

La prensa se rebela contra los enlaces de Google News

Los editores europeos temen un monopolio de los libros descatalogados

El libro comienza a perder sus páginas de papel y se hace digital. Google también quiere rentabilizar la muerte de la Galaxia Gutenberg. Su proyecto Google Books pretende digitalizar millones de libros tras firmar un acuerdo en 2008 con las asociaciones de editores y autores de EE UU. En un principio, Google quiso ir por libre, digitalizando los libros directamente de varias bibliotecas, pero los editores estadounidenses le pararon los pies y le obligaron a pagar.

Ahora los que protestan son los editores europeos. Tanto, que Google se vio forzada a retirar del catálogo todas las obras que no pertenecieran al mundo anglosajón. El acuerdo está por el momento bloqueado por la justicia estadounidense ante las alegaciones que apuntan a que el proyecto puede suponer un monopolio sobre la distribución de libros descatalogados o de las obras huérfanas, aquellas cuyos derechos no se sabe a quién corresponden.

La digitalización de millones de libros está paralizada por la justicia de EE UU

La publicidad en Internet es la única que creció en España en 2009

Luis Collado, responsable de Google Books y Google News, cree que, pese a "esta oportunidad perdida" para que miles de libros descatalogados pudieran salir a la luz, los editores europeos se sentaran a negociar. En cuanto al reparto acordado en EE UU para estas obras -un 63% para editores y un 37% para Google-, Collado afirma que se trata sólo de una referencia que puede cambiar para Europa.

Antonio María Ávila, director ejecutivo de la Federación de Gremios de Editores de España, considera que Google ha actuado con "prepotencia y soberbia, causando una pésima imagen en el mundo editorial", como prueban los sucesivos aplazamientos de los tribunales estadounidenses para dar el visto bueno al acuerdo de Google Books ante "las más que fundadas sospechas de monopolio". "Con todo, es inevitable sentarse a negociar, aunque respetando las normas de propiedad intelectual de Europa", añade.

El libro electrónico está aún en pañales en España. En 2009 se vendieron alrededor de 60.000 ejemplares, aunque esta cifra se incrementará en tres millones de unidades en los próximos cinco años. La cuota de facturación del libro electrónico es del 1,33%, lo que supone 42 millones de euros, pero se espera que este año se produzca un despegue: una de cada cinco editoriales comercializará más del 50% de su producción en versión digital además de impresa.

En prensa, la situación es aún más enconada. Cada vez más editores de prensa estiman que Google utiliza sus contenidos para captar publicidad sin que obtengan ninguna compensación. En Alemania se está tramitando una denuncia ante el regulador de competencia (Bundeskartellamt); el asunto también ha sido llevado a los tribunales en Italia; en Bélgica fue condenada tras una demanda de Copiepresse, la gestora de los derechos de editores belgas de diarios, y en Francia, el presidente Sarkozy estudia imponer una tasa a los buscadores -conocida ya como tasa Google-, con el fin de compensar a la industria cultural.

No obstante, el padre de la rebelión contra el buscador es Rupert Murdoch, el magnate australiano dueño de The Wall Street Journal o The Sun, que ha anunciado la limitación del número de noticias que se pueden enlazar de sus medios y negocia con Microsoft el cobro por enlazarse a través de su buscador Bing. El cobro por el enlace puede verse como la panacea de un sector como el de la prensa que ve perder año tras año su parte del pastel publicitario. Aunque para cualquier periódico salirse de Google es más fácil que enviar un correo electrónico, los medios deben pensárselo bien: las noticias indexadas por Google News pueden representar más del 40% del tráfico de la web de un diario.

Aquí también hay un trasfondo económico agravado por la peor crisis de la prensa en su historia reciente. La publicidad ha caído un 20,8% en 2009 en España. En prensa diaria se desplomó un 22%, y la única que creció -un 8,4%- fue la publicidad online, hasta alcanzar los 661 millones, e Internet ya es el tercer destino de las inversiones tras la televisión y la prensa escrita.

Los editores españoles no descartan llevar a cabo alguna acción similar a las de sus colegas alemanes o italianos. "Nos avalan las leyes españolas y europeas, y vamos a perseverar para que nuestros derechos se apliquen con firmeza en todos los ámbitos y en todos los soportes", precisa Ignacio Benito García, director general de la Asociación de Editores de Diarios Españoles (AEDE).

Benito recuerda que los editores son los únicos titulares de los contenidos de los diarios. "Sin esos contenidos editoriales de la prensa, servicios como Google News y otros agregadores ni siquiera existirían, con independencia de que fuesen viables o no". -

* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 7 de marzo de 2010