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Cinco detenidos por dos crímenes ocurridos en 24 horas

Un menor participó en un tiroteo por un ajuste de cuentas

Los Mossos d'Esquadra detuvieron ayer a cinco personas -entre ellas, un menor de edad- por dos crímenes perpetrados con una diferencia de apenas 24 horas. El primero ocurrió la noche del viernes al sábado en Amposta (Montsià): tres individuos arrojaron a un joven desde el balcón de un tercer piso. El segundo suceso violento sucedió la madrugada del sábado en Sant Pere de Riudebitlles (Alt Penedès). Dos hombres abatieron a tiros a otro después de mantener una acalorada disputa en un bar por un ajuste de cuentas relacionado con drogas, según fuentes del caso.

En el crimen de Amposta, la policía halló en plena calle el cadáver de un joven lituano de 22 años que se había precipitado. Los investigadores apuntaron desde el inicio la hipótesis de una muerte violenta y, apenas unas horas más tarde, dieron con los tres presuntos agresores. Se trata de Andrius K., de 22 años; Marius M., de 21, y Sigitas K., 25. Todos ellos, como la víctima, son de nacionalidad lituana. Los dos primeros fueron arrestados en un centro para indigentes de Amposta. El tercero, Sigitas, compartía vivienda con el fallecido.

Ingesta de alcohol

Los arrestados arrojaron al joven tras una fuerte pelea en el interior del piso. Por ahora se desconoce qué motivó el enfrentamiento y cuál de los tres fue el autor material del crimen. Fuentes de la investigación apuntaron que los implicados habían ingerido grandes cantidades de alcohol y que actuaron bajo su influencia.

Igual que en el caso de Amposta, la víctima del crimen de Sant Pere y sus verdugos se conocían de antes. La disputa se originó la noche del sábado al domingo en un bar de la localidad, de apenas 2.300 habitantes. El fallecido recibió diversos disparos, uno de ellos mortal. Dos varones españoles, uno adulto y otro menor de edad, fueron detenidos ayer por la tarde como presuntos autores de los disparos.

Los Mossos d'Esquadra descartan que el móvil del tiroteo sea el robo del local y apuntan a que los implicados tenían cuentas pendientes por un asunto de tráfico de drogas. El juez ha decretado el secreto del sumario.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Lunes, 1 de marzo de 2010