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Entrevista:ANDONI ORTUZAR | Presidente del PNV en Vizcaya

"El PSE nos ha dejado el centro político"

La principal fuerza política vasca celebra hoy en Barakaldo un acto de envergadura, situado a medio camino entre el homenaje por la trayectoria de las tres últimas décadas y la exigencia de otro marco político para una nueva etapa

La ciclogénesis política no acaba hoy. Su horizonte se sitúa en las elecciones municipales y forales de 2011. Andoni Ortuzar comanda el timón de la nave jeltzale en Vizcaya, su gran bastión.

Pregunta. Pasado mañana se cumple un año de las elecciones que alejaron al PNV del poder. ¿Qué ha cambiado?

Respuesta. El Gobierno actual es hijo de la mentira. Nace de un pecado original, ya que el pacto con el PP rompió con todo lo prometido previamente por el PSE. Es un Ejecutivo débil y en minoría que ya suspendió en septiembre y tampoco aprueba en la reválida de febrero.

P. Lejos de diluirse, sin embargo, el pacto entre socialistas y populares parece que coge fuerza casi diez meses después.

"Nunca vamos a estar en un polo soberanista como opción electoral"

"El 'lehendakari' pretende tenernos como pareja por si no baila Basagoiti"

"Nos hacen gracia quienes se dedidcan a divagar sobre el liderazgo del PNV"

"Las municipales y forales no son el momento de hacer experimentos"

R. Ambos conforman una unión temporal de empresas dispuesta a aguantar la obra entera, pese a que el único objetivo que les une es desalojar al nacionalismo. Desde el punto de vista de país nos van a llevar al retroceso y a nivel social hacia la derechización. El PP va a encarecer cada vez más su apoyo y el PSE está obligado a pagar.

P. Su pacto no ha obtenido aún el respaldo de unas encuestas que tampoco aprueban al PNV en la oposición.

R. Es lógico en un marco de crisis en el que los ciudadanos tienden a ver la situación con pesimismo. Nuestros estudios sociológicos nos dejan mejor. La gente nos ve como una oposición dual: contundente en sus demandas, pero constructiva.

P. La sociedad demanda un acuerdo entre las dos fuerzas más votadas. ¿Es imposible el entendimiento entre PNV y PSE?

R. Lo que no puede pretender el lehendakari es tenernos como pareja de baile cuando a Basagoiti no le apetezca bailar. No es compatible el rodillo parlamentario con paréntesis puntuales de una relación amable. La oferta de diálogo no ha sido más que una estrategia mediática para corregir uno de los flancos del actual Gobierno, que no es otro que la marginación del principal partido vasco.

P. Tampoco el PNV apostó por el PSE mientras se mantuvo en el Gobierno.

R. Para entender la política vasca actual hay que remontarse diez años atrás, cuando el tándem popular conformado por Aznar y Mayor Oreja se aprovechó de la debilidad socialista para intentar acceder al poder. No lo consiguieron e intentaron sitiar Euskadi ahogando al Ejecutivo tripartito de todas las maneras posibles. Ante ese contexto, y con la izquierda abertzale en el extremo contrario, gobernamos con las fuerzas que se situaban en el centro. Aún así, tendimos más la mano al PSE de lo que nos la tienden ellos ahora. Los presupuestos y las grandes leyes siempre tuvieron su apoyo.

P. ¿Resulta difícil ocupar el centro político en Euskadi?

R. Estamos en él por empeño propio y por las acciones de los demás. El PSE nos lo quiso disputar hace dos y tres años. Habló del vasquismo, de la transversalidad, de posibles cambios en el marco político... Pero lo dinamitó todo el 2 de marzo y nos dejó solos en el centro político.

P. ¿Por eso les excluyen del polo soberanista?

R. Es una iniciativa condenada al fracaso sin nuestra participación. Sus promotores sólo la contemplan como un instrumento para salvar su delicada situación actual. Desde su varapalo electoral en solitario y la escisión de Hamaikabat, EA se encuentra en orfandad y requiere una pértiga desde la que coger impulso. Algo similar a lo que le ocurre a la izquierda abertzale, que necesita también un asidero para recuperar su credibilidad.

P. ¿Cuál es el papel del PNV?

R. En un polo soberanista como opción electoral nunca vamos a estar. Lo que no es óbice para colaborar en un movimiento por la soberanía, el autogobierno y el reconocimiento del sujeto político que es Euskadi. Siempre que se nos reconozca, como partido mayoritario, nuestra autoridad para marcar los ritmos.

P. ¿Aporta algo nuevo la reflexión abertzale?

R. Yo quiero ver cosas nuevas. Son como los primeros pasos de un bebé, que no sabes si va a avanzar o se va a caer. El problema es que los escritos ya no valen y necesitamos hechos. A la izquierda abertzale le queda un camino por recorrer para poner a cero un contador que ahora está en negativo. Espero que lo recorra cuanto antes.

P. Identidad y derecho a decidir. El Tribunal de Estrasburgo ha rechazado su recurso por la consulta de Ibarretxe.

R. El juez sólo ha tenido en cuenta la forma y no el fondo del asunto. Una sociedad madura como la vasca no debe tener miedo a decidir. Contemplada desde la distancia, la historia pondrá a Ibarretxe en su sitio.

P. ¿Qué lugar le corresponde en el PNV de la actualidad?

R. Ummm... Para empezar, tiene el estatus de ex lehendakari y es un afiliado de base que puede aportar hasta donde decida. La caricatura de sus detractores ha impedido ver al Ibarretxe de verdad. Él mismo dijo que era el momento del relevo. Quería dedicarse a su familia y a reflexionar.

P. Su gestión obtuvo hace un año el respaldo mayoritario de las urnas, pero no fue suficiente. El próximo reto son las municipales y forales. ¿Revancha?

R. El objetivo es sacar en cada institución un representante más que PSE y PP juntos, porque si no, sabemos que se van a juntar. La raigambre del PNV es municipalista y las locales son nuestras verdaderas elecciones.

P. José Luis Bilbao e Iñaki Azkuna, piezas clave en Vizcaya.

R. No es momento para experimentos. La situación es compleja en lo económico y hace falta gente que sepa lo que se trae entre manos.

P. ¿Basta un blog como instrumento de expresión para el presidente jeltzale?

R. Es sólo un medio más. Especialmente cómodo y directo, porque evita la intermediación de los periodistas.

P. Hay quien afirma que Urkullu no es el líder real del PNV.

R. Entiendo que a muchos les resulte difícil comprender nuestra bicefalia, porque en nada se parece a la estructura orgánica de otros partidos, pero nos hacen gracia quienes se dedican a divagar sobre el liderazgo del PNV. Muchos pensaban que lejos del poder nos íbamos a disolver como un azucarillo. Que las dos facciones iban a empezar a darse de tortas.

P. ¿Dos facciones?

R. No es lo mismo sufrir una agresión que encontrar una mano tendida. Todos llevamos dentro las dos almas del PNV. Pero no quiere eso decir que haya dos sensibilidades organizadas.

P. ¿El futuro jeltzale es autonomista o independentista?

R. No hay que caer en maniqueísmos. Tenemos clara nuestra condición abertzale y aspiramos a la libertad plena de Euskadi, aunque sabemos que hay que perseguirla según las fórmulas jurídicas y políticas vigentes en cada momento. El nivel actual de autonomía no me vale, pero tampoco quiero la independencia de Kosovo.

P. Hoy celebran un gran acto en Barakaldo, pero todavía colea el de carnavales.

R. Este país necesita más humor, sobre todo en política. Otros lobos optan por disfrazarse con piel de cordero.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 28 de febrero de 2010