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La fiscalía de Roma destapa una colosal red de blanqueo vinculada a la mafia

La justicia ordena 56 detenciones, entre ellas la de un senador de Berlusconi

Tangentópolis, el caso que hundió a la Democracia Cristiana y al Partido Socialista Italiano, empieza a parecerse a una mera gamberrada. La corrupción de la Italia del siglo XXI supera día a día todas las previsiones. Lo advirtió ayer el senador y presidente de la Comisión Antimafia, Giuseppe Pisanu, un hombre templado de 73 años, en Il Corriere della Sera. "Esto es peor", declaró. "Entonces colapsó el sistema de financiación de los partidos, ahora está en discusión la unidad nacional y en riesgo la cohesión social. Se ha cerrado el horizonte del interés general y se han abierto las cataratas del interés privado, del enriquecimiento personal y de la corrupción desbordada".

Unas horas más tarde, se conocían los primeros detalles del enésimo escándalo, que el propio juez de instrucción definió como "el mayor fraude de la historia italiana". La fiscalía antimafia de Roma había descubierto una "colosal" operación de fraude fiscal y blanqueo de dinero negro que supera los 2.200 millones de euros, y ordenado la detención de 56 personas en Italia, Reino Unido, EE UU, Luxemburgo y Panamá.

Las acusaciones son las mismas para casi todos: asociación delictiva destinada al blanqueo de ingentes sumas de dinero negro obtenidas a través de un complejo sistema de fraude fiscal que causó daños al erario público por 400 millones. El botín amasado entre 2003 y 2006 por los imputados y depositado fuera del país es realmente impresionante. El juez ha ordenado secuestrar 247 inmuebles valorados en 48 millones de euros; dos joyerías, 133 coches, cinco barcos (3,7 millones), además de acciones y créditos por 340 millones de euros.

El caso se suma al reciente escándalo de los contratos de Protección Civil, e implica de nuevo al partido del Gobierno de centro- derecha, el Pueblo de la Libertad (PDL). Pero sobre todo pone en evidencia a dos de las empresas líderes de la llamada nueva economía, Fastweb y Telecom Italia Sparkle (TIS), filial de Telecom, el antiguo monopolio de la telefonía nacional, hoy participada por Telefónica a través de la financiera Telco. El juez ha pedido la intervención judicial tanto de Fastweb como de TIS, ya que están investigados sus actuales dirigentes. El auto afirma incluso que "del caso emerge con claridad meridiana la responsabilidad" de los administradores del grupo madre de TIS, Telecom Italia. Ésta negó ayer su implicación en el fraude y se consideró "parte agraviada".

Entre los principales imputados figura el senador del PDL Nicola Di Girolamo, elegido por la circunscripción europea en 2008, según la fiscalía gracias a la crucial mediación de la 'Ndrangheta (la mafia calabresa), y el empresario Silvio Scaglia, ex consejero delegado y fundador de la empresa Fastweb, apodado El Mago y uno de los hombres más ricos del país.

Di Girolamo no puede ser detenido sin el permiso del Parlamento, que ya negó su arresto en septiembre de 2008, cuando fue acusado de haber sido elegido en el extranjero sin cumplir el requisito de vivir fuera de Italia.

Según el juez, su elección fue concertada por el empresario romano Gennaro Mokbel, viejo militante de la extrema derecha y también imputado, y algunos miembros de la familia Arena, que acordaron aglutinar los votos de los emigrantes calabreses en Alemania. La 'Ndrangheta se aseguraría el éxito robando miles de papeletas electorales en blanco, que rellenó con el nombre de Di Girolamo, afirma la acusación.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 24 de febrero de 2010