Libia fuerza la entrega de un empresario suizo refugiado en su embajada

Los diplomáticos de la Embajada de España en Trípoli desempeñaron ayer tareas algo inusuales. Con sus automóviles acompañaron a dos empresarios suizos, a uno hasta la puerta de la cárcel y al otro hasta la frontera con Túnez.

Libia forzó ayer la entrega de un hombre de negocios suizo, Max Göldi, que se había refugiado desde noviembre en la embajada de su país en Trípoli y permitió, en cambio, la salida en libertad de otro, Rachid Hamdani, de origen tunecino.

El primero fue escoltado hasta la cárcel por un vehículo de la Embajada de España, mientras que el segundo fue acompañado por otro automóvil español hasta la frontera de Túnez, a 170 kilómetros de Trípoli.

Lo sucedido ayer es un episodio más de la crisis entre Suiza y Libia desatada por la detención, el 15 de julio de 2008 en Ginebra, del primogénito de Muammar el Gaddafi y de su esposa, acusado de malos tratos por sus sirvientes marroquíes. Éstos retiraron después su denuncia.

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Cuatro días después, Göldi y Hamdani fueron detenidos en Trípoli e inculpados por infringir la legislación sobre inmigración y desarrollar actividades económicas ilegales.

Tras múltiples peripecias, incluida la desaparición durante semanas de ambos suizos, Göldi fue condenado a cuatro meses de cárcel y Hamdani absuelto. Ambos se refugiaron en su embajada hace casi cuatro meses.

Cita en Madrid

Hace tan sólo cinco días los ministros suizo y libio de Exteriores reanudaron en Madrid el diálogo para superar la crisis a instancias del jefe de la diplomacia española, Miguel Ángel Moratinos. España preside actualmente la Unión Europea. Por esa razón sus diplomáticos escoltaron a ambos suizos.

Pese a este apaciguamiento, la policía libia cercó el domingo por la tarde la Embajada suiza en Trípoli. Mientras, el Ministerio de Exteriores libio emitió un comunicado dando un ultimátum a Göldi para que se entregase hoy a mediodía o, de lo contrario, adoptaría "medidas" contra la Embajada suiza. La amenaza fue interpretada como un anuncio de toma de la sede diplomática por la policía.

Por esa razón, Göldi se vio forzado a salir y fue detenido en la misma puerta de la embajada por la policía libia, que le condujo esposado a prisión. Minutos antes Hamdani recibió un permiso de salida de Libia con el que viajó a Túnez.

* Este artículo apareció en la edición impresa del martes, 23 de febrero de 2010.

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