El galimatías de El Algarrobico

El futuro del polémico hotel de Carboneras es incierto tras cuatro años paralizado

"Ni para adelante, ni para atrás, sino todo lo contrario". La frase sintetiza el estado de El Algarrobico, en Carboneras (Almería). Es de Antonio Baena, portavoz de la promotora del hotel que amenaza con perpetuarse como enorme ruina sobre lo que algún día fue uno de los parajes más vírgenes del litoral. Pese a los cuatro años que ahora se cumplen desde que se paralizaron las obras, cuestiones como si será derribado u otras tan básicas como si el paraje es urbanizable (como apunta la Junta) siguen abiertas a falta de que la justicia desenrede el galimatías de El Algarrobico. A día de hoy, éstas son las dudas que todavía suscita el hotel:

- ¿Cuál es el estado actual? "La Justicia indicará cómo, cuándo y quién lo derribará". La frase de la consejera de Medio Ambiente, Cinta Castillo, ilustra la postura de las administraciones en torno al hotel, cuyos 75.000 metros cúbicos de hormigón han causado y causan un "indudable perjuicio" al espacio protegido, según sostiene el Gobierno en diversos documentos que chocan con los postulados de la Junta, que duda de estos daños. Curiosamente, esta Administración ha admitido en un escrito ante el TSJA que el plan de ordenación de Cabo de Gata, que aprobó en 2008 como el mejor instrumento para regenerar el paraje, "no empece (impida) su consideración de urbanizable". Esta calificación la ratificó en noviembre el Ayuntamiento de Carboneras, que proyecta 250 viviendas en esta zona del Parque Natural de Cabo de Gata.

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La reciente decisión del Consistorio, gobernado por el PSOE, ha devuelto prácticamente la situación al punto en que se encontraba en 1987, cuando se aprobó el planeamiento de Carboneras, que ya preveía el uso residencial y el hotel que Azata tramitó con el aval de las Administraciones.

- ¿Por qué se paralizó entonces la construcción del inmueble?

El maridaje entre constructora y Administraciones se resquebrajó en noviembre de 2005, cuando el Gobierno aprobó el deslinde, ratificado por el Supremo y la Audiencia Nacional, que impedía toda construcción a menos de 100 metros del mar. Dos meses después, un juez detuvo las obras, ejecutadas para entonces al 94%, al ocupar con mucho la franja de protección, que Junta y Ayuntamiento sitúan aún hoy en 50 y 20 metros. El juez puso también en tela de juicio que los suelos sobre los que se alza el hotel fueran urbanizables. Varios órganos judiciales coinciden en que el paraje es desde 1994 un área natural de interés general incompatible con el uso urbanístico.

- ¿Es ilegal el hotel? Una docena de resoluciones judiciales apuntan que la construcción del edificio a 28 metros del mar no fue conforme a derecho. Entre ellas destaca la emitida en septiembre de 2008 por el mismo juez que paralizó las obras, que apreció indicios de nulidad en la licencia por no haber tenido en cuenta ni el deslinde de 100 metros, ni que los suelos figuraban como protegidos. La sentencia fue recurrida por Consistorio y promotora ante el TSJA, que se tomará aún su tiempo para resolver esta cuestión.

- ¿Por qué se edificó en suelos aparentemente no aptos? En la sentencia que advierte de la posible nulidad de la licencia, el juez achacó el despropósito de El Algarrobico a la "desidia" de Ayuntamiento y Junta para con la defensa de la normativa de Costas y de Medio Ambiente. El juez censuró especialmente a la Junta, que en 1997 alteró los planos en los que El Algarrobico figuraba como espacio protegido para clasificarlo como urbanizable. La fiscalía ha eximido de responsabilidad penal al Consistorio y a la Junta, a la que disculpa al entender que alteró los planos "sin mala fe" para corregir un error.

- ¿Quién y cuándo determinará el porvenir del edificio? Con el Ayuntamiento de Carboneras enrocado en la defensa del inmueble -"propongan 25 hoteles más y que crezcamos en riqueza", llegó a decir el alcalde, Cristóbal Fernández-, Gobierno y Junta han optado por instalarse en la retaguardia. Así, tras el carpetazo en 2009 a la expropiación del hotel, ambas Administraciones han dejado en manos de la justicia toda decisión sobre su futuro. Con alrededor de 15 recursos y contrarrecursos abiertos, el principal es el que afecta a la licencia, los juristas estiman que las respuestas se demorarán al menos seis años, espera que puede sentenciar medioambientalmente a El Algarrobico, cuyo hotel no es hoy más que sinónimo de degradación y ruina.

* Este artículo apareció en la edición impresa del lunes, 22 de febrero de 2010.

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