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Reportaje:

Cuando el corazón duele

800 médicos y enfermeras debaten en Bilbao sobre las cardiopatías - Las muertes por causas cardiovasculares suponen el 28%

¿Sufre usted estrés? ¿Le da una pereza insuperable ir al gimnasio o salir a pasear? ¿Tiene un nivel de colesterol en sangre de 240 o superior? ¿Fuma? ¿Le mide el perímetro abdominal más de 102 centímetros? ¿Dedica poco tiempo a cocinar y come lo primero que pilla en la nevera? Si la respuesta a estas preguntas es afirmativa sepa que corre un serio riesgo de padecer algún tipo de enfermedad cardiovascular.

El estilo de vida actual no contribuye a reducir las probabilidades de padecer alguna cardiopatía. De hecho, los hábitos de la sociedad occidental suman buena parte de las condiciones para que un número elevado de ciudadanos sufran problemas de corazón o tengan altas probabilidades de padecerlos en un futuro.

Los médicos de familia subrayan la importancia preventiva que tiene su labor

La aspirina resulta más efectiva cuanto mayor es el riesgo del enfermo

En Euskadi mueren cada año 208 personas por cada 100.000 habitantes por este tipo de enfermedades, con los accidentes cerebrovasculares -en mujeres- y la cardiopatía isquémica -en hombres- a la cabeza.

Constituyen una de las principales causas de mortalidad en la comunidad autónoma que, sin embargo, registra una tasa de fallecimientos por esta razon (un 28%) por debajo de la media española (32%).

Una de las claves para evitar sufrir problemas del corazón es la prevención. Controlarse la tensión con regularidad, el nivel de colesterol y la glucemia en pacientes con riesgo de diabetes puede resultar decisivo para evitar males mayores.

De ahí la importancia de la atención primaria y de la figura del médico de familia, el primero que puede sospechar de la sintomatología del paciente y el más eficaz al establecer el tratamiento más adaptado a cada enfermo. Dos de las principales reivindicaciones del colectivo de médicos de familia es fomentar la coordinación con los especialistas y una mejor distribución de los recursos económicos de las administraciones, que suelen derivar la mayoría de las partidas a los hospitales y no a los ambulatorios.

Así lo expresó ayer el doctor José María Lobos, miembro del Grupo de Riesgo Cardiovascular de la Sociedad Española de Medicina de Familia y Comunitaria, organizadora, junto a su delegación vasca (Osatzen) y la Sociedad de Hipertensión Arterial y Riesgo Cardiovascular del País Vasco del tercer Congreso Clínico Cardiovascular, que arrancó ayer en el Palacio Euskalduna de Bilbao y se prolongará durante todo el día de hoy.

Además de los debates sobre la detección y el tratamiento de las diferentes cardiopatías, se abordaron las "luces y sombras" de la aspirina como protector frente a estas enfermedades. Lobos sostiene que son más efectivas cuanto mayor es el riesgo cardiovascular del paciente, pero su función preventiva en personas sanas no está clara. "A la larga provoca gastroerosiones. Está por determinar si compensan riesgo y beneficio".

* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 5 de febrero de 2010