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Los efectos de la crisis

La incertidumbre se apodera del PSOE

La encuesta del CIS, en la que el PP aumenta su ventaja a 3,8 puntos, apuntala el desconcierto entre los socialistas - Crecen las críticas por la "inseguridad" del Gobierno

La preocupación y el desconcierto se aprecian en el PSOE en las últimas horas con una intensidad desconocida. La gestión de la crisis, el rumbo errático en los anuncios sobre los planes para el sistema de pensiones, con sus rectificaciones posteriores, y el remate de la derrota electoral proclamada por el barómetro de enero del CIS han extendido la incertidumbre por el partido. Lo peor es que el Gobierno "transmite inseguridad a la sociedad, aunque sólo sea cuestiones de forma, ya que afrontar en serio el debate de la reforma de las pensiones es conveniente y muestra de responsabilidad", declara un destacado dirigente regional. Pero, tal como se ha hecho, ha dado la impresión de "descoordinación".

En el interior del PSOE se critica la decisión "abrupta" de subir la edad de jubilación de 65 a 67 años y el anuncio, posteriormente rectificado, de aumento en diez años del cómputo de la vida laboral. De paso, también se critica al comisario europeo de la Competencia, el socialista Joaquín Almunia, que colocó a España "junto a Grecia", que está casi al borde de la quiebra. Tampoco ha salido bien parado el presidente de Castilla-La Mancha, José María Barreda, el primer barón que pidió abiertamente cambios en el Gobierno para darle un nuevo impulso de cara al combate contra la crisis. Internamente se ha considerado "inoportuno".

Pero, aunque no lo dicen en alto, el temor de tener a los sindicatos en pie de guerra atenaza a muchos socialistas. "Son errores propios los que nos están conduciendo a esta situación, sin que el rival sea mejor", señala un dirigente regional. Hay muchas preguntas que se hacen los socialistas consultados: "¿Por qué no hemos hablado con los sindicatos de la medida de las pensiones? ¿Por qué lanzamos propuestas poco meditadas llevados por el nerviosismo del foro económico de Davos? [donde España quedó mal parada]". De cuestiones de fondo sí quisieran hablar algunos parlamentarios como Manuel de la Rocha, muy vinculado a UGT, Juan Antonio Barrio de Penagos y José Antonio Pérez Tapias [estos dos últimos de la corriente Izquierda Socialista], contrarios a la prolongación de la vida laboral.

Pero el problema ha venido por el "titubeo". La dirección del PSOE y del Grupo Socialista tratarán de contener la crítica y, de paso, subir la moral. Eso hizo ayer el portavoz del Grupo Socialista, José Antonio Alonso, que atribuyó a Barreda "buena fe" y no dudó de su "lealtad". El propio Barreda no se ha desdicho de su propuesta y aclara que "la sinceridad no está reñida con la lealtad".

Ahora bien, de cambio de gobierno "nada" y de elecciones anticipadas, menos. "Conociendo el sentido de la responsabilidad de Zapatero, es seguro que agotará la legislatura porque los ciudadanos nos han elegido para cuatro años, a las duras y a las maduras", dijo Alonso en TVE.

Y, ahora, se está en las duras. En septiembre hubo un episodio de desconcierto en el PSOE por vacilaciones en torno a la subida de impuestos. Pero se superó por el éxito parlamentario en torno a los Presupuestos y otras leyes. Pero, ahora, la situación es más delicada cuando desde la Unión Europa se pone a España en evidencia por la situación de sus cuentas y el PP se sitúa 3,8 puntos por encima del PSOE en intención de voto. Ése es el resultado del último barómetro del CIS, elaborado entre el 9 y el 21 de enero, que mantiene la tendencia del PSOE perdedor.

Lo cierto es que no consoló mucho a los socialistas que el líder del PP, Mariano Rajoy, no despegue y que obtenga un 3,50 de valoración, 11 centésimas menos que el pasado mes de octubre. Zapatero baja del 4,11 al 3,98, en tanto que Rosa Díez se coloca a la cabeza con un 4,08. La explicación de la bajada de valoración de Zapatero, aunque también de Rajoy, y de la marca PSOE, puede encontrarse en el dato de que el paro es el principal problema que tiene España para al 82,7% de los encuestados. También se da la novedad de que un 27,6% cree que Rajoy lo haría mejor si estuviese al frente del Gobierno, más de los que creen que lo haría peor.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 5 de febrero de 2010