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Las consecuencias de la crisis | La presión sobre la financiación

La incertidumbre castiga la deuda pública española

El Tesoro, obligado a elevar al 2,66% el bono a tres años

La catarata de declaraciones que siembran dudas sobra la sostenibilidad de las finanzas públicas españolas tiene un coste que ayer se evidenció en la subasta de deuda. El Tesoro adjudicó 2.517 millones de euros, importe que se ajusta al objetivo de colocar entre 2.000 y 3.000 millones. Pero el organismo del Ministerio de Economía se vio obligado a subir la rentabilidad hasta niveles que no se habían visto desde enero del año pasado.

El Tesoro adjudicó bonos a tres años con un interés marginal del 2,662%, medio punto más que en la subasta del mes anterior. El tipo medio repuntó hasta el 2,63%. En la jornada de ayer se subastaron 2.517 millones de euros, pese a que los inversores solicitaron 4.665,98 millones.

Entre los expertos que dudan de la capacidad de España para hacer frente a sus compromisos, destaca el profesor de la Universidad de Nueva York Nouriel Roubini, que apuntó a España como el principal problema de la zona euro, incluso por encima de Grecia. A este discurso se sumó el miércoles el premio Nobel Paul Krugman. El comisario de Asuntos Económicos ha sido el último en señalar las vergüenzas patrias. Ni su condición de español ni de correligionario del Gobierno socialista impidieron a Joaquín Almunia señalar los "problemas comunes" de España, Portugal y Grecia, país cuya crisis presupuestaria ha multiplicado las especulaciones sobre el riesgo de quiebra.

"La desconfianza se ha notado en los últimos días, desde que se empezó a exigir a España un recorte fiscal muy ambicioso"; dice Pablo Guijarro, de AFI. Analistas de Self Bank citados por Europa Press aseguran que el Tesoro se verá obligado a elevar el interés de los bonos a "niveles récord" ante la "incertidumbre creciente". Sin embargo, estos expertos apelaron a la "tranquilidad" ante la "fiebre vendedora" y recordaron el anuncio que hizo ayer Moody's de que mantendrá el riesgo de pago de la deuda de España.

Más pruebas de que la pérdida de confianza cuesta cada vez más dinero a las arcas públicas: el Instituto de Crédito Oficial también tuvo que aumentar el miércoles el interés de una emisión de 1.000 millones. El ICO ofreció una rentabilidad de 65 puntos básicos sobre el midswap y un cupón anual del 3,25%. "Si seguimos dando bandazos en la política económica, seguro que los mercados seguirán penalizando nuestra deuda y exigiendo intereses mayores", concluye Guijarro.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 5 de febrero de 2010