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Entrevista:

"Me gustaría hallar algo totalmente inesperado"

Fabiola Gianotti, responsable de Atlas, uno de los cuatro detectores del LHC, valora el trabajo realizado y se asoma al futuro

Fabiola Gianotti pensó en estudiar filosofía, pero al final cambió de idea: "Me di cuenta de que la física afrontaba cuestiones similares pero de una manera más práctica y era capaz de dar respuestas, no todas, pero sí algunas respuestas". Ahora, esta italiana de 48 años lidera el equipo de 3.000 físicos e ingenieros del experimento Atlas, uno de los cuatro grandes detectores del acelerador de partículas LHC. En su despacho en el Laboratorio Europeo de Física de Partículas (CERN), junto a Ginebra, donde trabaja desde hace 16 años, Gianotti, que empezó con los prototipos del Atlas hace 20 años, habla, conjugando precisión y calidez, de la primera etapa de funcionamiento del nuevo acelerador, de los datos ya obtenidos, del universo y del futuro de la física de partículas.

"Este año pueden aparecer en el LHC las partículas supersimétricas"

"Los españoles han hecho aportaciones de gran calidad al proyecto Atlas"

Atlas es una máquina de 25 metros de largo, 25 de ancho y otro tanto de alto; pesa más de 7.000 toneladas y está instalada en uno de los puntos donde chocan las partículas del LHC, en una enorme caverna excavada alrededor de ese punto en el túnel del acelerador. "Es un instrumento científico maravilloso, de altísima tecnología y complejidad, que permitirá obtener respuestas importantes y resolver misterios que nos acompañan desde hace décadas. Esto lo hace fascinante. Además, está construido y operado por gente procedente de todo el mundo", dice Gianotti.

Pregunta. ¿Ha funcionado bien Atlas durante las primeras semanas de actividad del LHC?

Respuesta. Estupendamente, más allá de nuestras expectativas. Hemos registrado casi un millón de colisiones de protones y todo ha ido de forma armónica, como una orquesta, diría yo, desde el detector en el túnel hasta la distribución y análisis de datos y los primeros resultados, las primeras partículas producidas.

P. ¿Cuáles son esas primeras partículas?

R. Son bien conocidas y de ahí su valor para nosotros porque conocemos sus masas y su comportamiento y nos permiten verificar que nuestro detector funciona correctamente.

P. ¿Cómo reaccionó cuando vio en los monitores las primeras colisiones?

R. Fue algo completamente dominado por las emociones, por la alegría. Primero por ver las primeras colisiones del nuevo acelerador y luego por comprobar que Atlas funcionaba bien. Pero, sobre todo, por ver a tanta gente eufórica, emocionada... sobre todo tantos jóvenes. Fue una situación humana bellísima, más que científica.

P. ¿Cómo se siente dirigiendo un equipo tan grande?

R. Es un gran honor y una gran responsabilidad, pero también es una aventura sin precedentes, y el hecho de trabajar con tantos colegas de todas las partes del mundo es una experiencia fantástica. Entre ellos hay casi un centenar de físicos españoles de Barcelona, Madrid y Valencia. Los españoles han hecho aportaciones de gran calidad científica y tecnológica en Atlas, participando de modo muy significativo en todos los aspectos del experimento, desde la construcción del detector a la computación y el análisis de los datos científicos.

P. Debe de ser algo muy complicado, la gente ni se conocerá entre sí.

R. Estas colaboraciones internacionales funcionan de manera muy especial porque hacen falta una organización y una estructura, pero tienen que ser muy ligeras y flexibles porque no se trata de un ejército, sino de investigadores, y la cuestión es tener ideas, iniciativas y buscar caminos nuevos.

P. ¿Qué hacen ahora que el LHC está parado hasta febrero?

R. Tenemos mucho que hacer. Estamos analizando los datos que hemos registrado ya, porque tenemos ya algunos resultados preliminares pero queremos hacer análisis más profundos. A la vez estamos haciendo algunas pequeñas calibraciones en los equipos.

P. Aunque no se puede anticipar el resultado de la investigación, ¿Apostaría por algún descubrimiento en primer lugar?

R. Es muy difícil. En los últimos años, la física teórica ha desarrollado muchas ideas, algunas muy interesantes, muy inteligentes, pero la naturaleza es siempre más bella, más ordenada y más simple que todas las teorías. Para mí, como científica, lo más bonito sería encontrar algo completamente inesperado. Si tuviera que elegir algún escenario que podría verificarse pronto yo diría que será el de las partículas supersimétricas, que podrían manifestarse incluso este año en los datos del LHC. Además, la súper simetría significa una conexión con la cosmología porque estas partículas puede que constituyan la materia oscura del universo. Las teorías supersimétricas predicen la existencia de una partícula llamada neutralino que es nuestro mejor candidato a ser materia oscura. En cuanto al bosón Higgs [la partícula de la masa], no creo que pueda ser descubierto en 2010, requiere tiempo porque hace falta tomar muchos datos.

P. Supongo que también los equipos de los demás experimentos del LHC querrán cuanto antes un descubrimiento importante. ¿Es fuerte la competencia?

R. Sí, claro que competimos, es inútil negarlo, pero es una competición sana y constructiva. Además, un descubrimiento de un grupo tiene que verlo también el otro para comprobarlo. Esa competencia nos permite hacer las cosas bien y rápido.

P. Un científico me ha pedido que le haga una pregunta al respecto: ¿Qué harán los físicos de partículas con el Modelo Estándar si no aparece el Higgs?

R. El Modelo Estándar de Física de Partículas ha sido verificado con precisión elevadísima en aceleradores precedentes, como el LEP y el Tevatron, y sabemos que funciona bien a las energías que hemos estudiado hasta ahora. Si no existe el bosón de Higgs hace falta otra cosa para explicar el mecanismo que desempeñe su papel, que dé la masa a las partículas elementales. Habrá que estudiar otras ideas. Hace años que sabemos que el Modelo Estándar no es la teoría final, completa, de las partículas elementales porque hay cosas que no explica. Con el LHC buscamos manifestaciones, indicios, de esta teoría superior.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 27 de enero de 2010