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Reportaje:EL NUEVO CINE

Más, más y más 'Avatar'

La película de Cameron bate récords de taquilla mientras se enfrenta a denuncias por plagio

Avatar es la primera película del resto de tu vida". Las palabras de un fan del filme de James Cameron en uno de los numerosos foros dedicados a hablar del mismo denota la euforia que ha levantado el último trabajo del director de Titanic. Lo cierto es que las cifras en torno a la película marearían al más pintado con sus más de 1.600 millones de dólares (unos 1.130 millones de euros) recaudados en todo el mundo.

A todo ello han contribuido las acusaciones de plagio, los rumores (algunos de ellos disparatados) acerca de su presupuesto o sobre lo que significara Avatar para el mundo del cine ("el triunfo de la técnica sobre el talento" claman sus detractores).

De plagio, por ejemplo, se ha hablado -y mucho- en Rusia, donde varios críticos han exigido a Cameron que reconozca la influencia de la obra de los hermanos Strugatsky en la película. Los Strugatsky, Boris y Arkady, desarrollaron a principios de los años sesenta en una serie de novelas, World of noon, un universo con una luna llamada Pandora, poblada por los Nave (contra los Na'vi de Cameron, que habitan en... Pandora). El realizador niega el plagio y Boris (aún vivo) ha declarado que todo le parecen "coincidencias".

La película, convertida en una gigantesca bola financiera, puede llegar a superar la barrera de los 2.000 millones de dólares

Parece que el Gobierno chino ordenó la retirada del filme porque "podía causar intranquilidad en la audiencia"

Nada de esto parece afectar al director, aposentado en la cima del mundo desde que se estrenara el filme. De hecho, cuando en su primer fin de semana la película "sólo" logró recaudar 70 millones de dólares (unos 49 millones de euros) en Estados Unidos, muchos analistas pronosticaron la ruina para su productora (Fox) y el fracaso de un nuevo modelo de negocio para el séptimo arte basado en la explotación del 3D. Sin embargo, Avatar arrasó la semana siguiente, y la siguiente, y la siguiente, y así, a la chita callando, lleva ya 50 días comandando la taquilla mundial.

Nada parece capaz de frenar la gigantesca bola de nieve financiera en la que se ha convertido, e incluso se especula con la posibilidad de que una película supere por primera vez la barrera de los 2.000 millones de dólares (Titanic recaudó 1.800 millones).

"Un día, hace unos cinco años, me llamó Jim a las tantas de la noche. Me dijo que fuera a su casa, que era urgente. Cuando llegué me dio dos guiones que había escrito: uno se llamaba Battle angel, y el otro, Avatar. Me dijo que debía leerlos los dos. Así lo hice, y cuando acabé le dije que si yo tuviera que escoger entre los dos proyectos me quedaría con Avatar sin dudarlo", contaba hace sólo unos días a este periódico Bill Paxton, actor fetiche y uno de los mejores amigos de Cameron, en el hotel Four Seasons de Los Ángeles. Paxton fue el primer hombre que leyó el guión y uno de los pocos que ha tenido acceso a la totalidad del proceso. "Jim es un maniático, un perfeccionista, no creo que ningún otro director hubiera sido capaz de manejar la presión que supone trabajar durante cinco años en un filme, especialmente cuando lo último que has hecho es la película más vista de todos los tiempos", reconocía Paxton.

El propio realizador declaraba a la revista Entertainment Weekly: "He aprendido a ignorar a todos esos adalides de la negatividad que empiezan a hablar mal de mis películas incluso antes de verlas", además de anunciar su intención de llevar a cabo el plan Avatar tal y como fue concebido, es decir, en forma de trilogía: "Pandora ya está diseñado, y lo mismo se puede decir de sus criaturas, así que ¿por qué no aprovecharse de ello?", decía el realizador.

Naturalmente (esto es Hollywood), Sam Worthington y Zoe Saldana, protagonistas de la cinta, firmaron por tres entregas, y la maquinaria del estudio (donde, obviamente, se frotan las manos) ya se ha puesto en marcha. Tanto es así, que en la última semana han surgido rumores de que la próxima entrega de Avatar podría estar lista en 2012.

Mientras tanto, la calculadora sigue sumando ceros por todo el mundo sin que parezca que tenga techo, y ya se ha convertido en la película más taquillera en numerosos países, entre ellos España.

La misma suerte ha corrido el filme en China (allí acumulaba 54 millones de euros), donde estaba arrasando antes de que se produjeran sucesos que casi podrían ser calificados de "paranormales". En primer lugar, y a través de algunos medios de comunicación del país, se afirmó que el Gobierno chino había ordenado la retirada de todas las copias del filme, ya que "podía causar un estado de intranquilidad en la audiencia". Poco después, un representante del mismo Gobierno afirmaba que no había nada de cierto en aquel rumor y que "se retiraba a petición de los dueños de los cines y sólo en aquellas salas en las que se proyectaba en dos dimensiones". Así, la explicación oficial es que las copias que no se proyectaban en tres dimensiones no estaban siendo rentables y que los empresarios a cargo de los cines donde no existían copias en 3D no estaban contentos con los resultados. Todo ello resulta muy discutible, sobre todo si tenemos en cuenta que Avatar ha sido sustituida por una biografía de Confucio (en dos dimensiones, obvio es decirlo) dirigida por Mei Hu e interpretada por Chow Yun-Fat y que difícilmente despertará el interés de la audiencia china.

Como acostumbra a suceder, la versión extraoficial difiere bastante de la gubernamental y afirma que la película ha sido retirada porque a los altos cargos les preocupa que la población establezca paralelismos entre lo que sucede en la gran pantalla (unos nativos son desposeídos de sus tierras por un ejército invasor) y lo que está pasando en las áreas rurales de China, donde la política de expropiaciones del Gobierno del país está causando una marea de desplazados.

El fenómeno Avatar se completa con el anuncio de que a finales de este mismo año podría disponerse de los primeros aparatos de televisión en tres dimensiones. Todos ellos requerirán gafas especiales, y algún fabricante ha anunciado que su televisor de alta definición 3D no sólo reproducirá los filmes grabados en ese formato, sino que será capaz de transformar cualquier espacio grabado en dos dimensiones y ofrecerlo al usuario en 3D. En el sector nadie duda de que las prisas por tener listos cuanto antes los dispositivos tienen mucho que ver con el impacto del filme de Cameron.

De momento, los que le echaban en cara que se autocalificara como "el rey del mundo" y proclamaban que más dura sería la caída deberán seguir esperando. Guste o no, Cameron reina.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 24 de enero de 2010