Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra

Ni un solo promotor se ha acogido al plan de convertir viviendas libres en protegidas

Las Administraciones han aprobado, sin resultado, tres planes en dos años

"Aquí tenemos un enfermo. Nosotros preparamos la medicina, pero él no se la toma". El paciente es el sector inmobiliario y el doctor que hace este diagnóstico, la Comunidad de Madrid. Así explican en la Consejería de Vivienda por qué no ha tenido éxito ninguna de las iniciativas que las administraciones públicas han tomado para reducir el volumen de casas nuevas que se acumulan y que los promotores no venden ni a tiros.

Hace ya dos años, cuando Carme Chacón aún era la ministra del ramo, el Gobierno central modificó la ley para permitir a los empresarios clasificar como protegidos los pisos que llevaran más de un año a la espera de comprador. Se tenían que adaptar a unos precios máximos, eso sí. Resultado: desde entonces, ni un solo promotor de la región ha solicitado beneficiarse de esta medida.

La Comunidad descarta comprar con dinero público las casas vacías

Segundo intento: Esperanza Aguirre anunció a bombo y platillo a mediados de 2008 un acuerdo entre los empresarios del ladrillo y los banqueros para vender unos 25.000 pisos. La idea consistía en que el Gobierno regional crearía la bolsa de viviendas libres de precio concertado y los promotores que lo desearan incluirían sus inmuebles en este listado. Esta medida tampoco ha funcionado.El plan de la Comunidad de Madrid pretendía que las entidades financieras se comprometieran a conceder préstamos y así los ciudadanos podrían comprar pisos un 20% más baratos, anunció entonces Aguirre. Resultado: año y medio después, sólo se han vendido o alquilado 379 casas, un 1,5% de las que Aguirre pretendía colocar en el mercado.

La tercera iniciativa para adelgazar las miles de casas que nadie compra tiene sólo cinco meses. Pero su resultado, por ahora, ha sido nulo. Ningún promotor ha optado por pasar a protegidos los pisos que ofrecen para alquilar con opción a compra, posibilidad que dio Madrid en julio de 2009 a través del nuevo Plan Regional de Vivienda. Ha pasado poco tiempo, pero es significativo que por ahora ningún empresario se haya animado.

¿A qué se debe el fracaso de estas iniciativas en una región que cuenta, según el Ministerio de Vivivenda, con más del 8% del stock de toda España? [más de 50.000 pisos vacíos] Fuentes del Gobierno central aseguran que el Ejecutivo madrileño ha tardado mucho tiempo en adaptar una iniciativa que ha funcionado en comunidades como la Valenciana, Andalucía, Castilla-La Mancha y Castilla y León. "Aprobamos la posibilidad de convertir las viviendas libres en protegidas hace dos años y Madrid no ha adaptado la normativa hasta hace un mes escaso", señalan desde el ministerio.

En el Gobierno regional echan balones fuera y culpan al sector privado. "Hemos hecho los deberes. Hemos puesto herramientas a disposición de los empresarios, pero no las utilizan. Lo que no vamos a hacer es comprar con dinero público los pisos que no se venden", responden.

Los empresarios no dan una respuesta clara. "El próximo martes nos reuniremos con la Administración para tratar el problema. Trataremos de cuantificar el stock, localizarlo en la región y entonces podremos analizar qué falla", asegura el presidente de Asprima y APCE, las patronales de Madrid y de España del sector, José Manuel Galindo.

Pedro Pérez, representante del G-14, el lobby de las grandes promotoras, tiene un diagnóstico más certero. Y apunta a las administraciones como responsables. "Las condiciones que se han puesto para pasar la vivienda libre a protegida eran demasiado estrictas", asegura.

No sólo han fracasado las políticas para reducir el stock, condición sine qua non para remontar la crisis inmobiliaria. El diputado regional socialista Antonio Gordillo considera que han fallado las dos columnas sobre las que Aguirre ha edificado su política de vivienda: el alquiler con opción a compra y el fomento del alquiler, tanto en el mercado privado como en suelo público.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Lunes, 18 de enero de 2010