La 'wifi' de Gallardón se 'cuelga'

La red municipal de conexión a Internet se limita a la plaza de Santo Domingo

La imagen idílica de consultar Internet sentado en un banco del parque del Retiro o mientras toma una caña en la plaza Mayor está muy lejos de hacerse realidad. Por lo menos en lo que a una red wifi municipal se refiere.

Madrid entró hace dos años en el top-ten de la web www.jiwire.com, en la que se recogen los puntos wifi -del inglés Wireless fidelity, sistema inalámbrico de envío y recepción de datos- de todo el mundo. La capital tiene 1.812 hot spots (puntos de acceso) comerciales. Son sobre todo hoteles, cafeterías o centros educativos. También hay en el aeropuerto o en las estaciones de tren. Pero la cosa se complica si se quiere navegar al aire libre, y gratis.

"Se están perdiendo oportunidades", opina el director general de Innovación y Tecnología del Ayuntamiento de Madrid, Alejandro Arranz. La plaza de Santo Domingo es el único espacio abierto con navegación wifi gratuita. El acceso es a través de una operadora de telecomunicaciones desde 2007, cuando se remodeló la céntrica plaza. Desde entonces, y a pesar de no estar señalizada como zona de navegación gratuita, se han registrado allí más de 30.000 conexiones, según los datos municipales. El acceso es libre y sin restricción de tiempo, sólo se limitan los contenidos de tipo violento, sexista o xenófobo.

"Se están perdiendo oportunidades", dice el jefe tecnológico del Ayuntamiento

Este mismo sistema es el que funciona, en teoría, en los aledaños del parque de La Vaguada, en el barrio del Pilar (Fuencarral). Pero en la práctica la conexión allí es sólo posible dentro del Aula de Madrid Tecnología, previo registro, y no fuera en el parque. Este tipo de aulas -hay 26 en la capital repartidas en centros culturales o de juventud de los distritos- son la principal oferta municipal en lo que a conexión wifi se refiere. Todos están recogidos en www.madridtecnologia.es.

Pero el propio Arranz confiesa que son "más de tipo educativo y de divulgación" que una oferta de navegación gratuita. En ellas, además de la conexión a Internet se ofrecen cursos y talleres sobre informática o navegación web. Para conectarse es imprescindible registrarse antes y, en principio, el uso está limitado a media hora.

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También es posible conectarse en los aledaños de 120 quioscos de la ciudad. Mediante un acuerdo entre el grupo Gowex y la Asociación de Vendedores de Prensa de Madrid, los quiosqueros que participan en el proyecto cuentan con un ordenador personal y conexión a la Red. El sistema permite conectarse gratuitamente en un radio de unos 50 metros. A partir del 1 de enero sólo serán gratis 30 minutos.

Las iniciativas del Consistorio para ampliar la oferta wifi, cuenta Arranz, chocan con las restricciones de la Comisión del Mercado de las Telecomunicaciones (CMT), que regula el sector, y sobre todo con las presiones de las operadoras privadas. La CMT considera que si un Ayuntamiento instala una red wifi gratuita en una zona en la que los operadores privados han realizado sus inversiones y ofrecen servicio, infringe las reglas del libre mercado.

En la comparación con Barcelona, la capital pierde. La Ciudad Condal tiene desde el pasado 15 de julio una red abierta de 180 puntos, repartidos en bibliotecas, centros cívicos, deportivos, juveniles y de la tercera edad, y también algunas plazas y parques. El objetivo es que en 2010 sean 500. El sistema tiene dos limitaciones (de velocidad y de tiempo, sólo se puede navegar una hora al día) y cubre el 85% de la ciudad. El Ayuntamiento de Madrid ha respaldado otras iniciativas privadas para la extensión del wifi: en los barrios de Ballesta o de Chueca, por ejemplo, y facilita también la conexión en la oficina de turismo de la plaza Mayor. "La negativa a una red pública abierta es como si no nos dejaran alumbrar las calles", opina Arranz.

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