La quiebra de una aerolínea

El vía crucis de Díaz Ferrán

Es Navidad, aunque para Gerardo Díaz Ferrán parece Semana Santa. El particular vía crucis que sufre el presidente de la patronal CEOE por los problemas de su grupo le llevó la semana pasada a poner su cargo a disposición de la cúpula empresarial. Salió reforzado de la prueba y pudo, entre otras tareas, retomar las negociaciones para el diálogo social. Pero ahora, el cierre de Air Comet ha vuelto a poner al borde del precipicio a Díaz Ferrán en la patronal, donde sotto voce se pone en entredicho su continuidad y no está muy claro si pasaría con tanta holgura un nuevo refrendo.

Por si acaso y por si alguien hablaba de otros tiempos, ayer mismo por la mañana aseguró que no piensa dimitir alegando que no tienen nada que ver sus empresas con la patronal, entre otras razones, porque los problemas son comunes por la crisis. No obstante, por la tarde, apenas una hora antes de su celebración, pidió la suspensión de una reunión con el ministro de Trabajo, Celestino Corbacho, lo que se interpreta como una prueba más de debilidad.

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En cualquier caso, el tiempo ha demostrado que el hecho de presidir la patronal no le ha servido de escudo para salvar los problemas de su grupo, que comparte con Gonzalo Pascual, vicepresidente de la patronal. No pudo resolver las dificultades de Aerolíneas Argentinas. Después se le atragantó Air Comet, que le ahoga desde hace meses por la demanda por parte de la Seguridad Social de 16 millones de euros y las cinco últimas nóminas de sus 650 empleados sin cobrar.

Reclamación

Más recientemente, se sumó la reclamación por impago por parte de Caja Madrid -de la que es consejero- de un crédito de 26,5 millones con acusaciones de engaño por parte del presidente, Miguel Blesa, incluidas. Y, para rematar, el viernes un juez británico paralizó los aviones de Air Comet por impago de una deuda de 17 millones al banco alemán Nord Bank por un leasing. Entre tanto, fracasó la venta de Viajes Marsans a Orizonia, valorada en 300 millones, que le hubieran servido para cubrir de sobra los 100 millones de agujero de Air Comet y otras deudas.

Una serie de fiascos, al que hay que añadir el de la venta de Air Comet, seguida muy de cerca por Fomento, con el que las relaciones no han sido muy fluidas. El 6 de noviembre le abrió expediente de suspensión ante los problemas de viabilidad pidiéndole una solución. El grupo presentó un principio de acuerdo con el fondo Arnold Eleonora cuyo plazo finalizaba el lunes con la entrega de una señal de dos millones, que evidentemente no se produjo y que condujo al expediente sancionador por falta muy grave.

* Este artículo apareció en la edición impresa del 0023, 23 de diciembre de 2009.

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