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Benavides, un alcalde siempre en los tribunales

El regidor de Almuñécar se enfrenta este mes a tres juicios por varias causas

La historia democrática de Almuñécar (Granada) está ligada a su actual alcalde, Juan Carlos Benavides, quien, en una formación u otra, ha regido (con algún paréntesis) el destino del municipio durante décadas. Enfrentado siempre con la Administración autonómica, Benavides no permite medias tintas. "O estás con él o en su contra", dicen quienes han trabajado en su entorno. Lo definen como "impulsivo", "soberbio", "autoritario", "prepotente" y, sobre todo, "listo".

Su habilidad, desde luego, es indiscutible para sortear los procesos judiciales en contra. PSOE, Partido Popular, Izquierda Unida y Ecologistas han denunciado por algún motivo al regidor. Sólo en este mes se enfrenta a tres juicios. El urbanismo es su talón de Aquiles, aunque también ha sido condenado por coacciones, está imputado por malversación, prevaricación y alzamiento de bienes. Es sin duda un personaje singular, tanto que ha sido el primer alcalde que ha logrado llevar a efecto un referéndum sobre un Plan General de Ordenación Urbana (PGOU).

Ha entrado y salido del Consistorio desde 1983 y ha pasado por cinco partidos

Según el Ministerio Público, ha fingido la separación de su esposa, Rosario González, para no pagar una indemnización. Se le acusa de querellarse contra otro miembro de la corporación con dinero de las arcas públicas y de construir en zonas protegidas. No es casualidad que la Junta haya impugnado más de medio centenar de acuerdos urbanísticos en los últimos años y que los contenciosos pendientes se cuenten por decenas. Eso sí, apenas hay condenas firmes en su contra.

Sigue intacto en su cargo, aunque se enfrenta a peticiones fiscales de inhabilitación y cárcel por diversos delitos. Pero continúa al mando. "Nada se hace sin que él lo sepa" en Almuñécar, cuentan algunas personas que han sido sus colaboradores. Un trato "cortés" mantiene a veces con la oposición en el día a día, aunque los plenos son otra historia. "Intenta ridiculizarme", reconoce el portavoz socialista, Francisco Prados. En el PP admiten altibajos e IU espera desde el inicio del mandato una reunión con el regidor. "Estoy muy ocupado", le argumentó al edil que lo solicitó, Fermín Tejero.

Inició su andadura política en las filas del PSOE, pero después este médico motrileño -hijo de una familia de farmacéuticos y medianos hacendados- pasó al Colectivo Pablo Iglesias, más tarde el Partido Socialista del Pueblo Andaluz (PSPA), al Partido Andalucista (PA) y por fin creó una formación a su medida: Convergencia Andaluza (CA). Pese a su periplo por esta hilera de siglas, argumenta que su principal enemigo es el "régimen socialista" y así lo ha hecho constar en reiteradas ocasiones, aunque esta vez no ha querido hablar con este periódico.

La localidad sexitana termina por rendirse en cada elección a su persona. CA gobierna con los diez concejales que ganó en los últimos comicios tras crear el partido en 2006. Puede que haya calado el insistente discurso del alcalde sobre los enemigos de Almuñécar: encabezados por la Junta. Que las voluntades de los votantes estén de algún modo vinculadas a la red de pequeñas empresas que depende del Consistorio o a la trama "clientelar" que denuncia el PSOE, o que, simplemente, los sexitanos se sientan conformes con el mando de un regidor que ha propiciado el crecimiento del municipio, que ha pasado de tener unos 17.000 habitantes hace 20 años a más de 27.000 en la actualidad.

No todo el mundo habla abiertamente del alcalde en el pueblo. Incluso, dicen los partidos de la oposición, en la calle la gente no responde con fidelidad a la pregunta sobre la intención de voto. "No saldría según lo que manifiestan". Pero cuando han estado al frente del Consistorio otras formaciones -el PSOE ganó unas elecciones por mayoría y en otro mandato se alternaron PSOE-PP- al final la alcaldía ha vuelto a estar en sus manos.

Es un alcalde que ha protagonizado capítulos estrafalarios en la normalidad democrática de la provincia. Denunció ante el Consejo General del Poder Judicial a una juez sustituta de Almuñécar por tomar durante años -en los que ella ni siquiera estaba- decisiones que, según Benavides, vulneran el derecho constitucional a una tutela judicial efectiva. Ha desatendido en tantas ocasiones los requerimientos del Defensor del Pueblo Andaluz que ahora está denunciado por obstruir la labor que desempeña la Oficina de José Chamizo. Pese a todo, mantiene casi intacta la confianza de sus votantes. Este mes asiste a tres juicios por causas distintas: injurias (ya celebrado), malversación y delito urbanístico.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 13 de diciembre de 2009