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Conflicto hispano-marroquí

La Moncloa rechazó la mediación del Rey para evitar su fracaso

"La gestión no tenía garantías de éxito", aduce el Gobierno

El Gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero desestimó implicar directamente al rey Juan Carlos en las gestiones para dar una salida a la situación de la activista saharaui Aminetu Haidar, en huelga de hambre desde hace 25 días. La Moncloa se basaba en las escasas posibilidades de éxito que podía tener la gestión del Rey con Mohamed VI. Sin embargo, don Juan Carlos posee experiencia en hacer gestiones exitosas con Marruecos, aunque acaso ninguna tan ardua. El presidente Felipe González le utilizó en varias ocasiones con Hassan II y su sucesor, José María Aznar, le pidió también en una ocasión, en febrero de 2000, que interviniera ante Mohamed VI.

La Moncloa se ha visto obligada a dar una explicación después de que el coordinador de IU, Cayo Lara, revelara el contenido de una carta de la Casa del Rey en respuesta a un escrito que el partido le envió hace una semana: "Como se sabe, corresponde al Gobierno la dirección de la política exterior", dice la carta firmada por el jefe de la Casa del Rey, Alberto Aza. "Desde el respeto a esta facultad constitucional, su Majestad siempre ha mostrado su disposición al Gobierno para realizar las gestiones necesarias en aplicación de dicha política. En este sentido, el Gobierno está llevando a cabo los contactos diplomáticos necesarios para solucionar la situación que está sufriendo la señora Haidar, si bien considera que no es el momento oportuno para la realización de gestiones complementarias por parte de su Majestad", señala.

El Rey ha mostrado su "disposición" al Ejecutivo para hallar una solución

"No hay ningún problema con la Casa del Rey", aseguraron ayer portavoces de La Moncloa, negando que la carta dirigida por la Jefatura del Estado al coordinador de IU refleje discrepancias entre don Juan Carlos y Zapatero. El hecho de que el Rey se ofrezca a realizar una gestión y el Gobierno no la considere oportuna o adecuada entra, según dichas fuentes, dentro de la "normalidad", aunque ya no lo sea tanto el que este hecho se haga público.

"El presidente del Gobierno", agregaron portavoces oficiales, "conocía el contenido de la carta y está de acuerdo con ella. Y el Rey está informado en todo momento de las gestiones que realiza y va a realizar el Gobierno". Pese a todo, La Moncloa insiste en que "las gestiones diplomáticas estaban, están y estarán encomendadas al ministro de Asuntos Exteriores, por encargo del presidente del Gobierno".

El Gobierno desestima por el momento recurrir a la relación privilegiada que mantienen los dos monarcas, por esta razón: "No se debe embarcar al Rey en una gestión que no tiene garantías de éxito". Mientras tanto, La Moncloa sostiene que "España mantiene una relación bilateral satisfactoria con Marruecos y se siguen realizando gestiones a todos los niveles para encontrar cuanto antes una solución satisfactoria para esta ciudadana".

* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 11 de diciembre de 2009