La crisis abre huecos para los emprendedores

Astilleros de yates de lujo y promotoras, entre las empresas recién creadas

Les trae sin cuidado que los pedidos de la industria caigan un 27%, que el comercio tenga un 4,5% de impagos o que los concursos de acreedores hayan aumentado un 30%. Son emprendedores nacidos de la crisis: nuevos empresarios que intentan sacar partido a los malos tiempos. No son muchos. En Galicia el número de sociedades mercantiles que se crean ha caído un 30%. Aún así, en septiembre se dieron de alta 291 empresas en el Registro Mercantil.

"Antes que el entorno económico hay que valorar las circunstancias personales". Lo dice Javier Anchelergues que, por sorprendente que parezca, acaba de montar una constructora en Vigo. "Me sentía con la fuerza necesaria, ahora hay oportunidades". La S L de este ingeniero de caminos tiene diez trabajadores y un objetivo: la construcción de obra pública, muy animada por los planes anticrisis.

"La gente que piensa que abrir un negocio es complicado no está informada"

La red de apoyo a emprendedores de las Cámaras de Comercio muestra más ejemplos. En la incubadora de empresas de A Coruña se han implantado este año 15 pymes, el doble que en 2008. "Hago dos lecturas. Los emprendedores están más pendientes de que no se disparen sus costes fijos porque el mercado no es capaz de generar tantos ingresos. Aquí se instalan por poco dinero. Además aumenta la sensación de que en las Cámaras podemos ayudarles", asegura Adrián Saborido, técnico del departamento comercial.

En Santiago, la incubadora de empresas de base tecnológica creada hace una década por la universidad y el ayuntamiento (Uninova), ha recibido este año más propuestas de las habituales en su concurso de ideas. "Para crear tejido empresarial no se puede ir a Silicon Valley y copiar lo que hacen. Nosotros tenemos nuestra propia estructura financiera que apoya a los emprendedores. No veo que la crisis nos limite. Las universidades generan miles de resultados de investigación que no se pueden perder", dice su director Gustavo Marcos.

Pese a que el número de trabajadores autónomos cayó en España en 151.446 personas en los últimos tres años, ésta sigue siendo la fórmula más barata para establecerse. Tras ese primer paso viene el papeleo para solicitar ayudas. Jesús González está en ello: "Quien opina que abrir un negocio es difícil no está informado. Sinceramente, no lo veo tan complicado", dice. La suya es una micropyme que monta instalaciones para que los hogares recorten su factura energética. Uno más de los nuevos negocios que ayudan a ahorrar.

"Hay que agudizar el ingenio", manda el servicio de asesoramiento de la Cámara de Vigo. En su vivero trabajan desde gestoras culturales a firmas de nanopartículas para aplicaciones biomédicas. Ana María Puig y José Comesaña han sido los últimos en instalarse con Nexlan, dedicada a la comunicación: "Los empresarios tienen que encarar la nueva realidad. Con el pensamiento creativo se pueden hacer muchas cosas por muy poco. Nosotros, por ejemplo, para desarrollar una campaña nos apoyamos en el vídeo, las redes sociales y hasta en la publicidad de guerrilla", que intenta obtener el mayor impacto comercial posible con costes irrisorios.

En Moaña, Astilleros Atollvic busca otro tipo de clientes: los millonarios. La factoría ha comenzado a construir yates de lujo con la ayuda de Botín Carkeek, una compañía de arquitectura naval fundada por un sobrino del presidente del Santander.

Marco Villar, su director, ha visitado ferias navales en Mónaco, Holanda, Italia, Alemania y Dubai buscando a quien no tenga problemas para gastarse un millón de euros en un velero hecho a medida. Aunque la sociedad forma parte de Vicalsa, un grupo creado hace 35 años, su apuesta por la fabricación de barcos de vela y motor en acero y aluminio es totalmente nueva. Les impulsa la idea de que la recesión no es un problema: "Una persona con un poder adquisitivo elevado puede que aplace uno o dos años la decisión de invertir en un yate pero, si es lo que le gusta, al final se lo comprará de todos modos".

Otro hueco de mercado aparece en todo lo que tenga que ver con la formación. Miguel Ángel Pardo está a punto de montar una academia que impartirá cursos de diseño gráfico y animación 3D en Lugo. "Por desgracia cada vez hay más desempleados que quieren aprender, por eso es un buen momento", dice. Su iniciativa se armó tras un seminario de generación y maduración de ideas organizado por la Consellería de Economía. "Ahora estoy en la cámara construyendo mi plan de negocio. Mis ahorros no llegan, así que busco financiación". Ese es uno de los obstáculos más serios. Según el Banco de España, los créditos a empresas que quizá no se cobren suman 53.000 millones en todo el sistema financiero. La morosidad acumula tasas que no se veían desde 1996.

De ello también hay quien saca partido. En la calle más céntrica de Vigo acaban de abrir una casa de empeños.

* Este artículo apareció en la edición impresa del lunes, 23 de noviembre de 2009.