El 'pinchazo' del 'caso Gürtel' tensa los pasillos del Congreso

El PP dice que Rubalcaba les amenazó, y él lo niega

La semana pasada, todo era paz en los pasillos del Congreso. Se había pactado el nombre del nuevo director de RTVE, Alberto Oliart, y todo eran parabienes entre los partidos. Pero ayer, durante unas horas, todo recordó mucho al durísimo ambiente que se vivió en la pasada legislatura, la de la crispación. Hasta los GAL volvieron al hemiciclo, 22 años después de su desaparición.

Todo a cuenta de las escuchas con el sistema Sitel. Desde que estalló el caso Gürtel y el PP optó por una estrategia de contraataque, que consistía en denunciar la persecución de la oposición, este asunto es recurrente. Pero ayer se llegó más lejos que nunca. Después de un durísimo cruce parlamentario entre el ministro del Interior, Alfredo Pérez Rubalcaba, y el habitualmente moderado diputado extremeño Carlos Floriano, la cosa siguió en los pasillos. Y fue aún peor.

"Sólo hay escuchas autorizadas por el juez, el PP lo sabe", dice el ministro

Más información

Se oyeron algunos gritos, y poco después, Esteban González Pons compareció en rueda de prensa extraordinaria para denunciar que Rubalcaba había amenazado a su compañero Carlos Floriano en una tensa discusión en el salón de Pasos Perdidos, el más grande del Congreso.

"Veo y escucho todo lo que haces", le dijo Rubalcaba después de llamarle "paranoico", según la versión del PP, que se precipitó a pedir la dimisión del ministro, la cuarta que reclamaba en una sola jornada, después de la triple reprobación anunciada por Mariano Rajoy por el caso Alakrana.

Rubalcaba compareció poco después, también de forma extraordinaria, para desmentir esta versión. El ministro admitió que la conversación había sido tensa, pero aseguró con firmeza que él no había amenazado a nadie. Lo que hizo, dijo, fue exigir a González Pons y Floriano que dejen de acusarle a él y a la policía de espiar al PP, porque es falso y no piensa tolerarlo.

Cuando Floriano negó que él le haya acusado de nada, Rubalcaba, según su versión, le dijo que él ve y escucha lo que ellos dicen en televisiones y radios. "Sería una estupidez recriminar al PP por acusar al Gobierno de espiar a sus miembros y al mismo tiempo amenazar a un diputado del PP con escucharle. Hablaba de la tele y la radio", insistió el ministro. "En España la policía sólo hace escuchas con autorización judicial. Y eso lo sabe el PP. Rajoy compró el sistema. ¿Se imaginan gastarse 13 millones de euros en algo ilegal?", subrayó Rubalcaba.

Gaspar Llamazares (Izquierda Unida), que presenció la conversación a pocos metros, aseguró que fue subida de tono, pero nada que no sea habitual en los pasillos del Congreso. "Rubalcaba intenta convencer al PP, tiene ese afán pedagógico, y es imposible", aseguró. También José Bono, que asistió al cruce, señaló que había sido una discusión normal, sin amenazas.

* Este artículo apareció en la edición impresa del jueves, 19 de noviembre de 2009.

Lo más visto en...

Top 50