La Xunta recorta la protección del Xurés para un parque eólico

Iberdrola planea instalar molinos en el áera excluida, la de mayor valor ecológico

En lo que va de marzo a octubre, 417 hectáreas se desprendieron del Parque Natural da Baixa Limia-Serra do Xurés. Un decreto de la Consellería de Medio Rural recortó el pasado 29 de octubre la superficie del parque que figuraba en su Plan de Ordenación, aprobado el 30 de marzo de este mismo año. La zona deslindada, en la parroquia de Santiago de Calvos, en Bande, coincide con el proyecto de ampliación de un parque eólico de Iberdrola y de un huerto solar.

La reducción de la superficie del parque, declarado en mayo de este año por la Unesco Reserva de la Biosfera, afecta a su zona de mayor valor ecológico y ambiental, la denominada zona A, que baja así del 31% al 29% del parque. El ámbito de aplicación del parque queda en 29.345 hectáreas, según figura en el decreto del 29 de octubre de la Consellería de Medio Rural.

La medida beneficia a una asociación que preside el vicealcalde de Bande

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Los ecologistas sostienen que el deslinde no se basa en criterios científicos de evaluación de los valores ecológicos de la zona. "Se trata exclusiva6mente de defender los intereses de Iberdrola, compartidos por el alcalde de Bande", acusa el portavoz de Adega Daniel Vispo. "Retrocedemos a la era de Fraga, en la que las empresas eléctricas y mineras recortaban la Red Natura a la medida de sus negocios", lamenta.

El alcalde de Bande, José Antonio Armada, se felicitó ayer por la decisión de dejar fuera del Parque Natural las 417 hectáreas de Santiago de Calvos. Armada, del PP, firmó en nombre de su ayuntamiento la alegación que originó el cambio en el decreto de la Xunta, aunque no lo interpretó como una reducción de la superficie protegida, sino como "la corrección de un error". "Hubo una confusión en las delimitaciones y se corrigió, eso es todo", señaló el regidor del municipio orensano. Armada justificó la alegación en la defensa de los intereses de los vecinos: "Ellos quieren la ampliación del parque eólico".

En efecto, la Asociación de Vecinos de Santiago de Calvos remitió en julio un escrito a la Xunta en el que expresaba su rechazo a la ampliación del parque sobre montes de su parroquia. Esa asociación está presidida por Manuel Méndez, teniente de alcalde de Bande, también del Partido Popular. Méndez es además portavoz de la asociación de comuneros de Santiago de Calvos, que en noviembre de 2007 acordó un convenio con una empresa para la ubicación de un parque solar de 26 hectáreas en la zona ahora desprotegida, a cambio de un alquiler cuyo importe no ha trascendido. La asociación vecinal que preside Méndez también negoció con Iberdrola la instalación del parque eólico de Vieiro.

La Consellería de Medio Rural, mientras, descarta que se pueda hablar de "recorte" del Parque Natural. "Todo lo contrario", sostienen fuentes del departamento de Samuel Juárez. La Xunta interpreta el decreto del 29 de octubre como "una ampliación respecto al decreto de delimitación de 1993". Así, Medio Rural explica que el Parque Natural da Baixa Milia-Serra do Xurés pasa de 20.920 hectáreas a 29.345. El Plan de Ordenación dos Recursos Naturais (PORN) del pasado 30 de marzo establecía un ámbito de aplicación de 29.762 hectáreas.

La Xunta descarta la comparación entre el PORN y el decreto de delimitación. "No se pueden confrontar dos documentos de distinta naturaleza", defendieron ayer las mismas fuentes de Medio Rural. Los ecologistas discrepan. "Si en la protección sectorial entraban esas 417 hectáreas, no tiene sentido que ahora desaparezcan", sostiene Daniel Vispo. Adega denuncia además errores de la Xunta en la tramitación, ya que considera que la reducción de la superficie debería obligar a someter de nuevo a exposición pública el plan de ordenación.

El caso de Santiago de Calvos recuerda a los de O Courel y Xistral, donde la Xunta de Manuel Fraga rectificó las delimitaciones de las zonas protegidas para autorizar un parque eólico y una explotación minera a cielo abierto, respectivamente. "Así se convierten en inútiles e injustas socialmente las políticas de protección", sostiene Adega. Medio Rural, en cambio, asegura contar con el apoyo de los ecologistas, "ya que no presentaron objeción alguna" en el Consello Galego de Medio Ambiente, el pasado 21 de octubre.

* Este artículo apareció en la edición impresa del 0004, 04 de noviembre de 2009.