"Nadie en Castro de Rei se ha metido un céntimo en el bolsillo"

La edil socialista imputada afirma que no tiene nada que ocultar

El municipio lucense de Castro de Rei recupera la normalidad muy lentamente, tras la operación judicial y policial que acabó con el alcalde y tres concejales del equipo de gobierno detenidos y que ahora se encuentran en libertad con cargos y sin fianza, en el marco de una operación que podría continuar y abarcar a más municipios de esta misma zona.

El alcalde, el socialista Juan José Díaz Valiño, no pasó ayer por las dependencias municipales y despachó desde su propio domicilio los asuntos más urgentes que le trasladó la secretaria municipal. Mientras tanto, el mandatario y los ediles implicados en un supuesto caso de prevaricación y tráfico de influencias posponen sus explicaciones en público a la convocatoria de una rueda de prensa.

La única que rompió ese silencio en varias ocasiones durante estos días fue la concejala de Muller e Xuventude, Ana Canto, que, desde un primer momento, siempre dijo que no tenía nada que ocultar. Ella fue la primera que salió en libertad y en el transcurso de la concentración vecinal que se celebró en Castro Ribeiras do Lea en solidaridad con los en aquel momento detenidos, dijo que si habían hecho algo mal fue "en beneficio de los vecinos" y remarcó: "Lo que está claro es que aquí nadie se ha metido ni un céntimo de euro en su bolsillo". "Que quede claro", enfatizó.

Salvo raras excepciones, tanto el alcalde como los ediles imputados no fueron objeto de ningún reproche y los apoyos les llegaron, incluso, desde la oposición que ejerce el PP. "Por encima de cualquier otra cuestión, son vecinos", apuntó el ex alcalde y ahora concejal del PP, Arturo Pereiro, cuando acudió al juzgado para interesarse por la situación de los detenidos.

El propio Pereiro expresó su extrañeza por el desarrollo de los acontecimientos. "Nunca habíamos percibido ningún síntoma que nos hiciese prever este desenlace", comentó el ex mandatario, que considera "descomunal" el despliegue de medios que se vivió en el marco de esta operación. También el portavoz popular, Francisco Balado, admitió sentirse descolocado. "No sé qué es lo que puede haber. Nunca encontramos nada raro", comentó el edil. La intervención judicial tiene su base en escuchas telefónicas que conducen a la posible existencia de tratos de favor en la adjudicación de obras.

* Este artículo apareció en la edición impresa del viernes, 30 de octubre de 2009.