Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra

Ben Alí logra con el 89% de votos su quinto mandato consecutivo

El presidente de Túnez se hizo con el poder hace 22 años

El jefe de Estado tunecino, Zin El Abidin Ben Alí, obtuvo una "brillante victoria" en las elecciones presidenciales del domingo, según anunciaba ayer a todo trapo la ATP, agencia oficial de prensa de Túnez.

Su "victoria" fue, sin embargo, algo menos aplastante que la obtenida en las anteriores elecciones. Por primera vez no rebasó el 90% de los sufragios -se quedó en el 89,62%-, lo que ha desatado las especulaciones. La participación también rondó el 90% de los 5,3 millones de electores.

En las elecciones legislativas, que también se celebraron el domingo, el partido de Ben Alí, el Reagrupamiento Constitucional Democrático (RCD), obtuvo el 75% de los 214 escaños del Parlamento.

Ben Alí, un militar de 73 años, se hizo con el poder hace 22. Después modificó la Constitución para poder seguir presentándose a elecciones que las organizaciones internacionales de derechos humanos y su propia oposición política consideran amañadas.

La autocorrección que Ben Alí se ha impuesto obedece, en opinión de fuentes diplomáticas, a un intento de dar una mayor credibilidad a su régimen. También podría anunciar una cierta apertura política en el socio norteafricano de la Unión Europea con el régimen más autoritario.

Tres candidatos se enfrentaron en las urnas a Ben Alí. Dos de ellos, Mohamed Bouchiha y Ahmed Inoubli, eran meros figurantes de formaciones afines al régimen. Obtuvieron, respectivamente, el 5,1% y el 3,8% de los votos.

El tercero, Ahmed Brahim, líder del partido Ettajid (Renovación), es un auténtico opositor cuya campaña electoral ha estado salpicada de trabas erigidas por los ministerios de Interior y Comunicación. Obtuvo el 1,57% de los sufragios.

Los principales pesos pesados de la oposición democrática, como Ahmed Nejib Chebbi o Mustafá Ben Jaafar, no tuvieron la oportunidad de concurrir. Tampoco pudieron hacerlo los islamistas de Ennahda (Renacimiento), una formación ilegalizada que en su día obtuvo un tercio de los votos en los suburbios de la capital.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 27 de octubre de 2009