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El padre del bebé muerto había sido detenido por malos tratos

El padre del bebé que falleció el sábado a mediodía en el Hospital Materno Infantil de Málaga víctima, presuntamente, de malos tratos tenía antecedentes policiales por violencia doméstica. El hombre, de 23 años y nacionalidad rusa, había sido detenido en cuatro ocasiones, la última vez en julio de 2006, por supuestos malos tratos y amenazas, según informó ayer el diario Sur. La madre del niño, de 20 años y pasaporte ucraniano, carece de antecedentes policiales. Ambos están encarcelados desde el sábado por la tarde en el centro penitenciario de Alhaurín de la Torre.

Mientras tanto, el hermano mellizo del bebé fallecido, de dos meses y medio, permanece estable en el mismo hospital. Fuentes policiales afirman que la abuela materna del menor, que vive en España, ha solicitado la custodia del bebé, que ha sido declarado en desamparo por la delegación de Bienestar Social de la Junta de Andalucía.

Ahora, serán los servicios sociales los que decidirán si la abuela reúne las condiciones para hacerse cargo del niño o si es mejor para él pasar a manos de una familia de acogida.

Niños desnutridos

Los detenidos vivían desde hace dos semanas en la urbanización Los Bucaneros de Benalmádena Costa. El jueves por la tarde los padres acudieron con ambos niños al Hospital Materno Infantil porque uno de los pequeños, que fallecería más tarde tras entrar en coma el viernes, se encontraba en muy mal estado. Los pediatras que lo examinaron encontraron en su cuerpo numerosas erosiones y hematomas, además de un golpe en la cabeza que le había producido daños cerebrales. Además, el bebé mostraba una infección por hongos y signos de desnutrición. Los médicos ingresaron al pequeño en la Unidad de Cuidados Intensivos pediátrica e iniciaron el protocolo por presuntos malos tratos.

Según fuentes policiales, los padres aseguraron que la culpa de las lesiones de ambos niños era de una canguro que habían contratado. Sin embargo, los agentes del Grupo de Escoltas, Menores y Atención Ciudadana (GEMAC) de la policía local de Málaga no les creyeron porque ni recordaban el nombre de la supuesta canguro ni supieron localizar la farola en la que dijeron que habían dado con su teléfono.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Lunes, 26 de octubre de 2009