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Reportaje:

Frene, 'zona de pacificación'

La DGT quiere en las ciudades lugares limitados a 30 kilómetros por hora - Asturias estrena la 'turboglorieta'

La mortalidad en las zonas urbanas desciende, pero menos que en las carreteras. Es un punto flaco de la seguridad vial que la Dirección General de Tráfico (DGT) quiere abordar de manera inmediata. Los rebeldes serán castigados. Los ayuntamientos que no se empeñen en fomentar la seguridad vial y las buenas prácticas de movilidad lo tendrán más difícil para acceder a bases de datos centrales o a financiación. Especialmente si no comunican la pérdida de puntos del carné de conducir de sus vecinos.

Pero eso no es todo. La DGT tiene intención de poner de moda las llamadas "zonas de pacificación del tráfico". Según la directora del Observatorio Nacional de Seguridad Vial, Ana Ferrer, está previsto que este organismo y la Federación Española de Municipios y Provincias (FEMP) firmen un convenio para regular zonas de velocidad restringida a 30 kilómetros (zona 30) por hora dentro de los cascos urbanos.

La indemnización por muerte es 63 veces inferior que en Reino Unido

El 80% del tráfico de las ciudades discurre por el 20% de las vías o calles; aunque no es ahí donde se producen las mayores tasas de accidentalidad, sino, paradójicamente, en el 80% restante, porque, ante la menor circulación, peatones y vehículos bajan la guardia. Y es en esas zonas donde las limitaciones de velocidad o áreas de pacificación se plantearon ayer como soluciones en el Primer Encuentro de Ciudades que se desarrolla en Gijón (Asturias).

El año pasado, 634 personas perdieron la vida en las calles de las ciudades y pueblos españoles en 49.000 accidentes. Otras 5.000 personas resultaron heridas de carácter grave. Casi el 80% de los fallecidos en las vías urbanas son peatones y motoristas.

En Gijón también se habló de las víctimas y sus hándicaps. El fiscal de Seguridad Vial, Bartolomé Vargas, reclamó al Gobierno la actualización de los baremos de indemnizaciones, establecidos en 1995, para los familiares de los fallecidos en carretera y para grandes lesionados medulares y cerebrales, porque "se han quedado obsoletos". El fiscal Vargas recordó que en España un tetrapléjico recibe 1,2 millones de euros, frente a los 4,2 millones que se pagan en Alemania, por ejemplo. También señaló que la indemnización por muerte de un niño en un siniestro de circulación es 63 veces más baja en España que en Reino Unido.

Una de las estrellas de la jornada fue, no obstante, la llamada turboglorieta: una rotonda que conduce al automovilista directamente de un punto a otro impidiendo el cambio de carril en su interior, elimina la prioridad de paso del carril exterior y evita por tanto impactos laterales. Este sistema de distribución de la circulación nació en Holanda y la primera turboglorieta de España estará en funcionamiento en la localidad asturiana de Grado (7.000 habitantes) la próxima semana. Según el concejal de Tráfico de Grado, José Manuel Guillán, esta rotonda agiliza el tráfico entre un 15% y un 20%.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 23 de octubre de 2009