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Alfageme hará cambios en el consejo como pedía CIG

"Promalar a urbanizar, pero Alfageme quere traballar", rezaba el eslogan improvisado de los empleados de la conservera. Ayer, medio centenar se manifestó por el centro de Vigo para reclamar que la Xunta conceda más ayudas (ya ha otorgado avales de por importe de 30,5 millones de euros) a la empresa. Por la tarde, una representación sindical se reunió con miembros de la dirección en la Consellería de Traballo para intentar avanzar en la negociación del plan de viabilidad, cuestionado por los empleados como una maniobra especulativa para liquidar los terrenos donde se asientan las fábricas.

Al filo de las nueve, el encuentro concluyó con avances en puntos clave: la empresa reformará el consejo de administración, que estará integrado por dos personas de Alfageme, tres miembros independientes y la representación del Igape y de las entidades financieras acreedoras de la firma. El compromiso también llevará a cambios en la gerencia: directivos del grupo pasarán a ocupar puestos clave, algo que los sindicatos acogieron con poco entusiasmo porque, dicen "el material no es bueno". No se garantizará, sin embargo, que los operarios que no se acojan a los 60 despidos proyectados aseguren sus puestos.

La reunión, en la que el representante del Igape excusó su presencia, es un primer paso para avanzar en el plan que evite una suspensión de pagos de la conservera, propiedad del grupo inmobiliario Promalar. El secretario general de alimentación de la CIG, José Fernández Piñeiro, aseguró que, pese al principio de acuerdo, las protestas en las fábricas de Vigo y Ribadumia se mantienen. Entre hoy y mañana el comité de empresa recibirá un documento "firmado por Juan Lago [el propietario] en el que se recojan todos los puntos negociados".

Protestas

Los trabajadores se dirigieron r a la sede de Caixanova, con quien Alfageme tiene, según CIG, créditos que ascienden a 35 millones de euros, para protestar por el impago del salario de septiembre, que ayer finalmente cobraron.

Fernández Piñeiro advertía horas antes de la reunión en la Xunta que la empresa es la más interesada en que el plan de viabilidad salga adelante porque, dijo, "se puede descubrir una contabilidad no muy correcta" si la firma se ve forzada a suspender pagos.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 15 de octubre de 2009