Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra
Las otras caras del Plan E

Las constructoras inflan el número de empleos en las obras del Plan E

Algunas firmas emplean a más obreros de los que necesitan para lograr contratos - Una empresa ha llegado a dar trabajo a 300 personas para hacer un carril bici

La fachada del cuartel de Conde Duque está cubierta por una lona amarilla. Su estructura ha quedado al aire libre porque lo están reformando. En el interior, un centenar de trabajadores recorren los andamios. La obra tiene que estar lista antes de que termine el año. Es uno de los proyectos incluidos por el Ayuntamiento de Madrid en el Fondo Estatal de Inversiones Locales (FEIL), el llamado plan E. Como éste hay otros 269. Las empresas que los ejecutan se han servido de un resquicio legal para conseguir contratos. Algunas constructoras se comprometieron a crear más empleo del que realmente necesitan. El número de trabajadores era una de las condiciones que inclinaron la balanza para adjudicar los proyectos. Y varias empresas han inflado estos datos. Uno de los trucos para cumplir con lo comprometido es contratar a los trabajadores por horas. Así cada día o semana pueden cambiar de cuadrilla para conseguir la cifra prometida. Esto ha provocado casos tan sorprendentes como que para construir una escuela infantil las empresas hayan asegurado que emplearán a 450 trabajadores. Más de 500 operarios para reformar el cuartel de Conde Duque o unas 300 para hacer tres kilómetros de carril bici. El Ayuntamiento reconoce el problema. El concejal de Hacienda, Juan Bravo, explica que como uno de los criterios de valoración impuestos por el Gobierno eran los trabajadores a emplear no pueden hacer mucho. "Hemos contratado a una empresa para que vigile el cumplimiento de los contratos", apunta.

Las constructoras ofertaron el triple de los puestos previstos, según un informe

Esta práctica de inflar el número de trabajadores para lograr contratos del Plan E se ha generalizado. CABBSA, encargada de las obras del Conde Duque, señaló en su oferta que emplearía 560 obreros para reformar el viejo cuartel, 296 de los cuales los sacaría del paro. El pasado martes sólo había un centenar de operarios sobre los andamios de este centro cultural, cuya reforma costará 5,2 millones de euros. Un responsable de la constructora desvía el asunto hacia el Ayuntamiento de Madrid. "Son ellos los que tienen que dar las explicaciones. Nosotros ganamos un concurso municipal", explica.

El concejal de Hacienda, Juan Bravo, reconoce la situación: "Es verdad que hay casos en los que los empresarios se comprometieron a contratar seis veces más de lo necesario". El edil madrileño explica que las adjudicaciones se realizaron con las normas dictadas por el Gobierno estatal. "Se valoraban los trabajadores a emplear, la consolidación de las plantillas y otros aspectos. Las empresas se han puesto de acuerdo para presentar ofertas similares. Debería haber un mecanismo para evitar esta situación. Es una especie de baja temeraria", razona. "Si una empresa presentaba 500 trabajadores, las otras cuatrocientos y pico", señala. "No había opción", se justifica.

El Ayuntamiento de Madrid ha contratado a una consultora para revisar los contratos. "Realiza un seguimiento. Si hay incumplimientos hay una penalización prevista", zanja. Accenture es la encargada de hacer esta evaluación. Diariamente reclama los datos laborales de las empresas: las cotizaciones sociales de cada trabajador contratado para ver la duración y el tipo de contrato. En el último documento presentado al Ayuntamiento, en julio, reconoce que "existe un retraso en el cumplimiento del nuevo empleo". Las empresas hacen menos contratos de los comprometidos o inflan los datos.

Pecsa, que construye una escuela infantil en Carabanchel y otra en Sanchinarro, se comprometió a emplear cerca de 450 trabajadores en cada uno de los proyectos. "Es una barbaridad", asegura Gerardo de Gracia, responsable de la construcción de CC OO, quien asegura que el plan genera empleo precario. "Contratan a los trabajadores por días. Los despiden, los envían al paro y los vuelven a contratar", precisa. Un portavoz de Pecsa declinó hacer declaraciones. "Es una cosa entre el Ayuntamiento y nosotros", se limitó a decir.

Un prestigioso arquitecto explica que cualquier obra pública necesita muchos operarios. Hay tareas que exigen obreros especializados: movimientos de tierras, cimientos, estructuras... Pero reconoce que 450 trabajadores para levantar una escuela infantil es "una exageración". Y desliza a modo de ejemplo que para construir un edificio de 200 pisos se requieren unas 150 personas.

Para José Antonio Herce, socio y director de Economistas Financieros Internacionales, que ha realizado un estudio sobre el plan estatal, "no hay que mirar la foto fija (los trabajadores en un determinado momento). Hay que ver los empleos con base anual". Según el experto, la duración media de la contratación es de tres meses. Herce considera que el plan creará 150.000 empleos con base anual en toda España, la mitad de los estimados por el Gobierno. El experto evita calcular cuántos contratos anuales se crearán en Madrid. Pero un informe de Accenture desvela que el Ayuntamiento esperaba generar 8.966 puestos de trabajo con el plan. Pero las previsiones se han desbordado por la picaresca de las empresas, que han ofertado 28.587 empleos, tres veces más de lo esperado.

Otro de los proyectos del Plan E en Madrid está en la calle de Rafael Calvo (Chamberí). Consiste en adaptar un viejo edificio en un centro de mayores. La fachada de ladrillo visto se conserva intacta. El plan prevé cambiar la tabiquería y hacer reformas interiores. Para ello hacen falta 386 trabajadores, según Teconsa, la constructora. A media mañana del pasado martes sólo había un par de personas en la obra, con un presupuesto de 1,3 millones. Teconsa es una de las firmas supuestamente implicadas en el caso Gürtel. Ha solicitado la suspensión de pagos. Este periódico ha intentado contactar repetidas veces, sin éxito, con la sociedad.

Como estos proyectos, con la cifra de empleos inflada, hay casi un centenar repartidos por toda la ciudad. Por ejemplo, los 560 trabajadores que CABBSA necesita para la "rehabilitación arquitectónica para salas de danza y exposiciones en las antiguas dependencias del Área de Las Artes", cuyo coste asciende a 5,2 millones. También son muchos los 307 para construir la vía ciclista en la calle de García Noblejas, de unos tres kilómetros (1,66 millones), o los 543 necesarios para crear nuevas salas de ensayo en el complejo escénico Naves del Teatro Español (4,2 millones).

Fuentes municipales reconocen que "hay empleo precario. Contratan, incluso, por horas para cumplir con el plan. Hay trabajadores empleados en varias obras", razonan. Para el responsable de CC OO, la situación es muy preocupante. "Las obras se hacen sólo con un 30% de los trabajadores comprometidos. Incluso hay proyectos en los que sólo trabaja un 10%". Y abunda: "Hicieron un plan alegre para detener la sangría del desempleo, pero no se ha conseguido su objetivo ".

* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 29 de septiembre de 2009