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La financiación irregular del PP valenciano

Costa no ve motivos para dimitir

Ni un paso atrás. El secretario general del PP valenciano, Ricardo Costa, insistió ayer en Valencia en que no piensa dimitir por el escándalo de la supuesta financiación ilegal de su partido. No ve motivos para ello. Además, Francisco Camps, presidente del partido y del Gobierno autónomo, es el "único" que puede cuestionarle, y no lo ha hecho. "A los dirigentes del PP no hace falta que nos digan cuándo hay que dimitir. Como siempre, si se demuestra alguna irregularidad cometida por algún dirigente del PP, ese dirigente automáticamente abandonará sus responsabilidades", dijo Costa.

El número dos de Camps en el PP intentó transmitir una imagen de normalidad ante varios artículos publicados ayer en los que, como también en el seno del partido, se pide su cabeza para frenar el deterioro de imagen por el caso Gürtel. Para ello aprovechó una rueda de prensa en la que presentó una encuesta de intención de voto e ignoró el cúmulo de indicios del informe policial que le señalan como uno de los responsables de maquillar la contabilidad del partido a través de cuentas en dinero negro de Orange Market, filial valenciana del caso Gürtel.

Según Costa, todo está en orden en la contabilidad del PP y el partido es una balsa de aceite. "No existe" división por las últimas revelaciones sobre la financiación, aseguró a preguntas de los periodistas. "El único que puede cuestionar mi liderazgo es el presidente", remachó. Y por si quedaban dudas, los dirigentes del PP valenciano salieron en tromba para criticar "la campaña de acoso" contra su secretario general y reiterar su total "confianza" en él.

Costa expuso los datos de una encuesta realizada entre el 1 y 12 de septiembre. El sondeo está hecho a medida del argumentario del PP, con preguntas sobre la subida de impuestos, que no se aprobó hasta ayer, y sobre la moción de censura de Benidorm. E incluso sobre el caso Gürtel, pero sólo para buscar el rechazo a las "filtraciones" de datos bajo "secreto del sumario" y atribuir una "finalidad política" a esa información.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Lunes, 28 de septiembre de 2009