Los sondeos dan la victoria a Sócrates sin mayoría absoluta

Portugal vota hoy con más del 20% de electores aún indecisos

Un electorado poco motivado de 9,4 millones de personas está convocado hoy a las urnas para renovar los 230 diputados del Parlamento unicameral portugués, del que saldrá el próximo primer ministro. La campaña electoral de poco ha servido para despejar las dudas de los indecisos, que algunas encuestas sitúan por encima del 20%, ni para resolver la incertidumbre sobre la estabilidad gubernamental.

Todo apunta a que el socialista José Sócrates será nuevamente el jefe de Gobierno, pero que no tendrá la mayoría absoluta de la última legislatura. Manuela Ferreira Leite, del conservador Partido Social Demócrata (PSD), ha quedado finalmente descolgada en las encuestas. Su mensaje no ha calado entre la mayoría de votantes, especialmente los más jóvenes.

La conservadora Ferreira Leite ha quedado descolgada en las encuestas

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Sócrates y Ferreira Leite han convertido la campaña en un asunto entre ellos dos, como si en estas elecciones no hubiera nada más en juego, olvidando que los portugueses eligen hoy a sus representantes en la Asamblea Nacional. Los dos principales candidatos han apelado al voto útil y al voto del miedo, han dibujado escenarios apocalípticos en caso de ganar el rival, y han dejado a un lado la batalla de las ideas. La candidata del PSD dedicó sus mayores esfuerzos a criticar "el despilfarro" que representan las obras públicas del Gobierno en tiempos de crisis. Los otros tres candidatos de partidos con representación parlamentaria se han empleado a fondo para no quedar reducidos a meros comparsas en la campaña. Su estrategia electoral ha tenido un elemento común: todos contra Sócrates, para evitar una nueva mayoría absoluta.

A la izquierda del Partido Socialista, el Bloco de Esquerda y el Partido Comunista, acusan al Gobierno saliente de hacer una "política de derechas", al servicio de los poderosos y de no tener sensibilidad social. Ambos partidos se sienten ninguneados por la arrogancia de Sócrates, a quien no perdonan su empecinamiento en defender el modelo de evaluación de los profesores, contra la opinión de los sindicatos.

A la cola de las cinco fuerzas políticas con representación parlamentaria, está el Partido Popular, de Paulo Portas, el más derechista de todos, cuya apuesta es arañar los votos suficientes al PSD para desplazar a los comunistas y convertirse en el cuarto partido de la Asamblea de la República. El caballo de batalla de Portas ha sido más mano dura para combatir la inseguridad.

Lejos de los cinco grandes, una decena de pequeños partidos y grupúsculos compiten en estos comicios, con escasos recursos y menor presencia en los medios de comunicación. En las elecciones europeas de junio apenas sumaron el 6% de los votos. En algunos casos tratan de compensar la pobreza de medios con la imaginación. El Movimiento Mérito y Sociedad (MMS) ha logrado notoriedad con sus carteles callejeros, en los que propone enviar a los cinco candidatos principales "a Conchinchina". El MRPP (Movimiento Reorganizativo del Partido del Proletariado), es un partido de extrema izquierda en el que militó el actual presidente de la Comisión Europea, José Manuel Durão Barroso. Inasequible al desaliento, el MRPP, que dirige García Pereira, obtiene en cada elección un resultado testimonial.

José Sócrates, el viernes, en un acto electoral celebrado en Lisboa.
José Sócrates, el viernes, en un acto electoral celebrado en Lisboa.EFE

* Este artículo apareció en la edición impresa del domingo, 27 de septiembre de 2009.

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