Reportaje:

La fotógrafa de la autopista

Zoe Strauss retrata desde hace nueve años su barrio del sur de Filadelfia

Durante los últimos nueve años, Zoe Strauss no ha hecho otra cosa que fotografiar su barrio del sur de Filadelfia y a su gente para luego, cada primavera, pegar 231 de esas imágenes en los gigantescos pilares de la autopista interestatal I-95 y allí exponerlo durante tres horas y luego regalarlo. Una fotógrafa de los márgenes (durante 15 años fue niñera y no tuvo una cámara hasta los 30 años) que se ha convertido en una artista de referencia por un proyecto que culmina este año y que ha pasado de congregar a tres amigos a movilizar a críticos, coleccionistas y curiosos de todo EE UU.

Strauss, una de las artistas que participa en el último número de la revista de fotografía C (dedicado esta vez a las mujeres), ha impartido un taller en La Casa Encendida, donde ha explicado que su proyecto I-95 es una aventura fotográfica "y narrativa".

"Cuando se construyó la autopista se creó una barrera psicológica y física", explica ella. "Los comercios, la arquitectura, todo se redefinió con esa construcción. En el caso de Filadelfia, además, rompía la perspectiva del río. Mi trabajo consiste en leer todo lo que ocurre alrededor de ella, personas, edificios, para luego exponerlo allí durante unas horas, que ellos también lo lean y se lo lleven con ellos".

Una de las fotografías del proyecto I-95 de Zoe Strauss.
Una de las fotografías del proyecto I-95 de Zoe Strauss.

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