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Paralizado un gran proyecto urbanístico en la Castellana

Reyal Urbis, con una deuda de 4.800 millones, construía oficinas y un hotel

Reyal Urbis ha paralizado la construcción del megaproyecto que desarrollaba en casi toda una manzana del paseo de la Castellana, según informaron fuentes de la inmobiliaria. La suspensión de las obras coincide con el proceso de reestructuración de deuda en que la compañía controlada y presidida por Rafael Santamaría está actualmente inmersa.

El proyecto, denominado Castellana 200, se presentó en noviembre de 2006. Estaba previsto que las obras finalizasen a finales de 2009. La inversión era de 350 millones de euros. No obstante, este presupuesto habría variado a lo largo de los años, dado que la inmobiliaria solicitó licencia para construir oficinas en vez de las viviendas inicialmente proyectadas.

La obra consiste en rehabilitar y reconvertir parte de una manzana de edificios del norte del paseo de la Castellana con la construcción de un hotel de cinco estrellas y un centro comercial, además de alrededor de 200 viviendas (actualmente en tramitación para que se conviertan en oficinas) y un aparcamiento para 850 vehículos.

El proyecto, del que hasta el momento de su paralización se habían levantado los cimientos y la estructura de hormigón, se desarrolla entre los números 198 y 208 del paseo de la Castellana y entre el 3 y 5 de la calle de Carlos Maurrás, lo que supone una edificabilidad de 41.757 metros cuadrados, más 28.609 metros cuadrados destinados a aparcamientos.

Rafael Santamaría fue el encargado de presentar el proyecto en 2006 en un acto al que asistió el alcalde de Madrid, Alberto Ruiz-Gallardón.

Reyal Urbis está actualmente en proceso de renegociar con los bancos acreedores su deuda, que a cierre del pasado mes de junio ascendía a unos 4.800 millones de euros. La inmobiliaria se enfrenta a una nueva negociación con los bancos apenas un año después de firmar un acuerdo en octubre de 2008 para reestructurar las condiciones de un pasivo de 3.000 millones de euros.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 23 de septiembre de 2009