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Las consecuencias del 'caso Gürtel'

El juez investiga decenas de contratos a dedo de Camps a la 'trama Gürtel'

El Tribunal de Madrid pide a la Generalitat las adjudicaciones a 13 empresas de Correa

El Gobierno de Francisco Camps adjudicó a dedo al menos 45 contratos, muchos de ellos troceados en varios por debajo de 12.000 euros para evitar el concurso, a Orange Market, una de las empresas de la trama corrupta del encarcelado Francisco Correa. Ahora, el juez que instruye el caso Gürtel en Madrid, Antonio Pedreira, quiere saber más y ha pedido al Gobierno valenciano que le facilite "los expedientes completos de contratación, facturas o cualquier tipo de contrato" realizados entre la Generalitat valenciana y 13 de las empresas de la trama corrupta que dirigía Francisco Correa. La petición del juez ha sido instada por la Fiscalía Anticorrupción, que aguarda desde hace seis meses esa información que no le ha suministrado el Gobierno de Francisco Camps. Baltasar Garzón la pidió en febrero y ahora ha vuelto a reiterar la petición el juez Pedreira.

El magistrado dice que no se trata de reabrir el 'caso Camps', ya archivado

La información permitirá aclarar en qué condiciones obtuvo la trama Gürtel de la Administración valenciana adjudicaciones de contratos, la mayoría a dedo, para actos institucionales. Los investigadores policiales del caso Gürtel tienen acreditado que altos cargos del Gobierno valenciano, entre ellos el propio presidente Camps, así como cargos de confianza de su Administración (secretarias, jefes de gabinete...) recibieron dádivas (trajes, relojes, pulseras, bolsos...) de la trama coincidiendo con tales adjudicaciones. La Consejería de Turismo adjudicó durante cuatro años la organización de los sucesivos pabellones de la Comunidad Valenciana en Fitur, y Rafael Betoret, jefe del gabinete de dicha consejería, fue agasajado, al igual que Camps, con trajes por parte de la trama Gürtel.

La Generalitat valenciana sólo ha enviado una parte de los contratos que le solicitaron en febrero, por lo que la fiscalía, a finales de mayo pasado, volvió a instar judicialmente (en ese momento el caso ya había pasado a las manos del magistrado Pedreira, tras la inhibición de Garzón) la petición de todos los contratos desde 1998. Pedreira formalizó la petición en un auto fechado el pasado 3 de agosto.

El Tribunal Superior de Madrid aclaró en una nota que la solicitud de los contratos "en modo alguno" obedece a un interés del magistrado Pedreira en investigar "las relaciones entre el Gobierno de Francisco Camps y Correa", sino al interés de conocer las actividades de 13 empresas vinculadas a Correa, entre las que se halla Orange Market. En cualquier caso, la información solicitada permitirá saber si hubo trato de favor del Gobierno de Camps a la trama corrupta.

La explicación dada por el juez es que muchas de esas empresas no sólo han operado en Valencia, sino también en otras comunidades de "ámbito nacional". Esta matización se debe a que las diligencias del caso Gürtel en Valencia -focalizadas en los regalos de trajes que recibieron Camps, el número dos del PP en esta comunidad, Ricardo Costa, o el propio Betoret- fueron archivadas el pasado mes de agosto por el Tribunal Superior de Valencia en una polémica decisión que dividió en dos al tribunal. José Flors, el juez que instruyó la causa por cohecho impropio contra los aforados de Valencia, quiso que todos ellos se sentaran en el banquillo, pero dos de los tres magistrados de la Sala, entre ellos el presidente, Juan Luis de la Rúa, amigo personal de Camps, impusieron sus votos y dieron carpetazo al asunto.

La fiscalía ha recurrido el archivo de la causa valenciana ante el Tribunal Supremo al entender que Camps pudo cometer cohecho impropio al haber recibido regalos (trajes) de las empresas de Correa y ser el jefe de una Administración que les ha adjudicado en los últimos años contratos por más de siete millones de euros. El Tribunal de Valencia limitó la investigación contra Camps y Costa al delito de cohecho y obvió otros, como el de tráfico de influencias, que figuraban en el auto en el que Garzón se inhibe de la variante de la trama Gürtel en esa comunidad.

Entre la documentación que el juez Pedreira remitió a Valencia figura una relación de regalos de la trama corrupta a diferentes miembros de la administración valenciana y del PP de esa comunidad.

Los regalos

- Orange Market, una de las empresas de la trama corrupta, logró en cuatro años 45 contratos de la Administración valenciana por más de siete millones. Ganó por concurso durante cuatro años el montaje del pabellón de Fitur y otros 40 contratos de campañas institucionales de casi todas las consejerías. Álvaro Pérez, El Bigotes, jefe de Orange Market, hizo una veintena de regalos por Navidad a varios consejeros, a secretarias y colaboradores de Camps, y a la familia de éste. Además, pagó trajes por 30.000 euros a los siguientes dirigentes:

- Francisco Camps, presidente de la Generalitat de Valencia: Dos trajes a medida, cinco pantalones, un cinturón de piel, una chaqueta deportiva, otra austriaca, una americana sport, otra deportiva Barbour, una chaqueta de fantasía, un esmoquin (para un viaje a Nueva York) y un chaleco blanco (para una recepción en el Vaticano). Valor de las prendas: 12.783 euros.

- Ricardo Costa, secretario general del PP de Valencia: Tres trajes a medida, otro traje (chaqueta americana-pantalón), dos pantalones y prendas varias. Valor de las prendas: 7.325 euros.

- José Víctor Campos Guinot, ex secretario de organización del PP de la Comunidad Valenciana: Tres trajes, cinco pantalones y dos chaquetas americanas, por 4.850 euros.

- Rafael Betoret, jefe del gabinete de la Consejería de Turismo: Tres trajes, un pantalón y una americana, por 9.950 euros.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 9 de septiembre de 2009

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