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"Bendito albero donde hemos demostrado la fortaleza"

"Bendito albero donde tantas veces hemos demostrado nuestra fortaleza". La alcaldesa de Valencia, Rita Barberá, se sintió ayer eufórica al contemplar el coso de la plaza de toros de Valencia. Allí, cerca de 2.000 cargos y militantes del PP, con Mariano Rajoy a la cabeza, se reunieron en la cena anual de inicio de curso de los populares valencianos con un propósito: homenajear al presidente valenciano, Francisco Camps, tras el archivo el pasado 3 de agosto del supuesto delito de cohecho, y conjurarse para retomar la iniciativa. Mirando hacia la mesa en la que Rajoy y Camps compartían mantel con el presidente de la Diputación de Castellón, Carlos Fabra -imputado por varios delitos contra la Administración y el fisco-, la alcaldesa gritó: "Ni nos han podido, ni nos podrán".

"A esos que tanto les gustan las filtraciones, les digo: no nos vais a callar. Vamos a responderos en los tribunales", aseguró Barberá, que también reconoció sentirse víctima de una persecución como otros altos cargos del PP. Como Camps y como el secretario del PP regional, Ricardo Costa; el ex vicepresidente del Gobierno valenciano Víctor Campos; y el ex jefe de gabinete de la Consejería de Turismo Rafael Betoret, de los que la alcaldesa de Valencia se sintió orgullosa. "Paco, todos estamos orgullosos", insistió.

En su intervención, Barberá pidió la dimisión de la vicepresidenta del Gobierno, María Teresa Fernández de la Vega, porque "ordenó a la fiscalía que recurriera" el archivo del caso Camps. Y luego, en medio del fragor dialéctico y sin que Rajoy la rectificara, Barberá pidió también la dimisión de la ministra de Sanidad, Trinidad Jiménez, por crear "una epidemia de miedo con la gripe A". Un asunto que la dirección del PP había decidido no politizar. Al menos, hasta ayer.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 5 de septiembre de 2009