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El Gobierno rebajará 15.000 millones de gasto por la factura del paro

Los ministerios con menos partidas sociales deberán ser los más austeros

El desempleo pasará factura a los presupuestos de 2010 que el Gobierno ha empezado a preparar. Para hacer frente al gasto en las prestaciones de los parados, que se ha disparado este año y seguirá muy alto en el próximo, el Ejecutivo obligará a los ministerios a recortar más de 15.000 millones de euros. Hacienda pretende que el próximo año la factura del desempleo no se pague con un crédito extraordinario, como se ha hecho en 2009 por importe de casi 17.000 millones, sino a través de un severo ajuste en los gastos de la mayoría de los ministerios, especialmente aquellos que no tienen gasto social.

La prolongación de la crisis económica hasta, al menos, la primera mitad de 2010 ha llevado al Gobierno a buscar fondos para afrontar los gastos derivados de la destrucción de empleo sin presionar el déficit público, que ya en 2009 rondará una cifra en torno al 10%, cuando existe, además, un compromiso con Bruselas de reconducirlo al 3% del PIB en 2012.

Hacienda trata de evitar que se dispare el déficit por el coste del paro

Los Presupuestos de 2010 reducirán al mínimo la oferta pública de empleo

Los ministerios más afectados por la tijera serían los de menor gasto social, como ha pasado este año en los dos recortes ordenados por el Gobierno por importe de 2.500 millones, y que padecieron especialmente las carteras de Ciencia e Innovación, Exteriores, Defensa o Industria.

Sólo Fomento, el tercero este año en recortes, se salvaría para preservar la obra pública. El presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, anunciará el próximo domingo, en su tradicional mitin de Rodiezmo (León) el mantenimiento de las políticas sociales del Ejecutivo frente a la crisis y las precisará. El Gobierno, además de recortar los gastos corrientes en los ministerios, reducirá sensiblemente, también, la Oferta de Empleo Público y sólo subirá unas décimas el sueldo de los funcionarios.

Para llevar adelante la política de austeridad ministerial y de mantenimiento del gasto social en los Presupuestos, el Ejecutivo pretende contar con el apoyo de los grupos de izquierda en el Parlamento -IU, ICV, ERC, BNG y Nafarroa Bai- además del de Coalición Canaria y sin descartar al PNV, que el año pasado fue clave en el acuerdo.

El Presupuesto público es un traje muy poco flexible, sobre todo en un momento como el actual en que los ingresos caen por efecto de la crisis. Hay poco de donde recortar, pese a que la cifra total asciende nada menos que a 364.000 millones de euros para 2009 (más de un tercio del PIB) incluidas todas las administraciones públicas.

De este dinero sale la nómina de las pensiones, las prestaciones a los parados, el pago de intereses de la deuda, las inversiones y el sueldo de los funcionarios, entre otras partidas. Sólo el Estado tiene un presupuesto de 190.000 millones de euros para 2009.

Hay partidas que no se pueden tocar porque, de alguna forma, tienen vida propia. Por ejemplo, casi todo el gasto social. En pensiones, la Seguridad Social tiene previsto gastar este año 106.000 millones, es decir, casi un tercio del total. En desempleo, a los 19.200 millones previstos ha habido que añadir 17.000 millones, porque hay más parados. Lo mismo pasa con los intereses de la deuda, el sueldo de los funcionarios o los compromisos derivados del sistema de financiación autonómica y de la pertenencia de España a organismos internacionales.

Más del 85% del presupuesto está comprometido de antemano, aunque algo siempre se puede arañar. Por ejemplo en los gastos corrientes o de funcionamiento de la Administración, aunque la partida es relativamente pequeña (unos 3.500 millones sólo para el Estado). También se pueden cancelar los proyectos nuevos de inversión (el Estado gasta directamente unos 10.000 millones al año), aún a riesgo de no recibir fondos europeos. O como se ha intentado en anteriores ocasiones, con escaso éxito, suprimir parte de la maraña de organismos públicos.

El recorte de 15.000 millones que estudia ahora el Gobierno para 2010 deberá salir del presupuesto de cada ministerio, para ajustarse a las cifras que se aprueben el próximo día 18. Además de la congelación de sueldos de funcionarios, cada departamento deberá ahorrar, por ejemplo, en la amalgama de ayudas de todo tipo. Éstas se engloban en una partida de 38.000 millones, que incluyen por ejemplo, las subvenciones al I+D. No parece probable un recorte en este capítulo, en el que el presidente Zapatero siempre ha puesto énfasis.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 4 de septiembre de 2009