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Roban a la Guardia Civil 25.000 cajetillas de tabaco de la aduana con Andorra

La Guardia Civil de Lleida acaba de sufrir un roco inaudito. Los agentes descubrieron este fin de semana el robo de 25.000 cajetillas de tabaco de contrabando en el depósito de mercancías decomisadas existente en el recinto aduanero de La Farga de Moles (Alt Urgell), en la frontera entre España y Andorra y que depende de su vigilancia. El robo del tabaco es una historia insólita en la rutina diaria de ese paso fronterizo donde la Guardia Civil se incauta de tabaco de contrabando y otros productos que los automovilistas intentan introducir ilegalmente en España ocultos en el vehículo o en el equipaje. El goteo de aprehensiones tanto en el recinto aduanero como en las pistas forestales que comunican los dos países es constante y así queda reflejado en las actas de infracción que levantan los agentes aduaneros.

"No descartamos nada ni a nadie", afirma un mando del cuerpo

Trabajadores de la aduana de la Farga de Moles, cuya gestión depende del Ministerio de Economía y Hacienda y su seguridad de la Guardia Civil, descubrieron el domingo por la mañana que habían desaparecido 2.500 cartones de tabaco rubio valorado en unos 90.000 euros. Ésa es la suma oficialmente sustraída, aunque podría ser de mayor una vez realizado un recuento más minucioso.

¿Quién se ha atrevido a robar a la Guardia Civil la mercancía que custodiaba? El caso está ahora mismo bajo investigación judicial y, aunque no se sospecha de nadie en concreto, en el instituto armado no dejan de hacerse cábalas. "No descartamos nada ni a nadie. De momento, no hay detenidos", señaló ayer uno de los mandos de la Comandancia de Lleida.

Fuentes de la Guardia Civil han reconocido que el almacén de la aduana donde se guarda la mercancía de contrabando decomisada suele estar cerrado con llave, por lo que resulta más increíble el robo. La dependencia está en el mismo recinto aduanero, junto a la explanada en la que los guardias revisan los coches de los viajeros, y a la misma sólo tienen libre acceso el administrador y los funcionarios encargados de su custodia. En la primera planta del edificio están las oficinas de la Agencia Tributaria.

El administrador de la aduana denunció el robo el pasado lunes ante el Juzgado de Instrucción número 1 de La Seu d'Urgell. Paralelamente, un equipo de la policía judicial de la Guardia Civil ha abierto diligencias para identificar y detener a los autores del insólito golpe. La Guardia Civil mantiene en secreto las pesquisas y ni siquiera ha revelado si los autores forzaron la puerta para cometer el robo o bien si accedieron con llave, por lo que se agranda el halo de misterio que rodea el caso.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 27 de agosto de 2009