Los opositores a la censura de Gondomar llevan su protesta al pleno de la Diputación

Varias decenas de vecinos de la plataforma Moción=Corrupción de Gondomar trasladaron sus protestas por la moción de censura que provocó el cambio del Gobierno municipal al pleno que la Diputación Provincial de Pontevedra celebró ayer y, singularmente, contra el presidente de la corporación, Rafael Louzán, al que increparon en repetidas ocasiones con gritos de "corrupto".

La manifestación de los vecinos de Gondomar coincidió a las puertas de la Diputación Provincial con otra de bomberos del sur de la provincia, que protestaban por la privatización de la gestión del servicio que proyecta la Diputación. El presidente ordenó cerrar las puertas del edificio para evitar los altercados dentro, sin reparar en que algunos diputados aún no habían entrado.

Pudieron acceder por puertas secundarias o superando los forcejeos con los vecinos que también querían entrar al edificio -la mayoría, unos 50 ya estaban dentro-, pero que chocaban con la orden del presidente de bloquear la entrada que los conserjes trataban de cumplir requiriendo la documentación a unos y otros. Nunca había vivido la Diputación Provincial un episodio de tales características.

La sesión pudo comenzar pese al barullo inicial que armaban los vecinos tras imponer Louzán su autoridad de presidente y comprometerse a responder al final de la sesión, como es norma y establece el orden del día, a las preguntas sobre Gondomar que le planteó un edil del BNG.

BNG y PSdeG acusan directamente a Rafael Louzán, en tanto que presidente provincial del PP de Pontevedra, de ser el promotor de las mociones de censura de Mos, donde fue desalojada una alcaldesa socialista por la candidata popular con el apoyo de un tránsfuga del PSdeG, y, el 7 de julio, de Gondomar, donde los nacionalistas, que gobernaban en minoría, fueron apartados por el pacto del grupo popular con los cuatro concejales socialistas y otro independiente, escindido anteriormente del PSdeG. Louzán anunció personalmente la moción de censura de Gondomar después de fracasar, un mes antes, otra tentativa de llevarla a cabo con el ex alcalde Carlos Silva como candidato.

Silva, condenado a cárcel e inhabilitación por prevaricación urbanística (la sentencia no es definitiva por haber sido recurrida) y a quien los nacionalistas identifican como cabecilla de una red de corrupción en Gondomar que operó en el anterior mandato, tuvo también ayer un protagonismo involuntario en la sesión de la Diputación. Cuando llegó el turno de preguntas, abandonó el salón de plenos en medio de un abucheo de sus vecinos, que le llamaban "corrupto", y ostensiblemente nervioso, tuvo algunas dificultades para abrir la puerta en pleno chorreo. No volvió.

Tampoco Louzán respondió a la pregunta del edil nacionalista de Gondomar, Pauliño del Río, sobre si apoyaba la moción de censura en su ayuntamiento. Contra la tónica común de no responder a las cuestiones que le formulan los diputados en los plenos, Louzán sí hizo ayer uso de la palabra, pero para salirse por la tangente comparando la situación que provocaban los vecinos con otras análogas, según él, de plenos municipales de Vigo.

* Este artículo apareció en la edición impresa del 0001, 01 de agosto de 2009.