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Una crucial gira para Obama

Acuerdo de EE UU y Rusia sobre desarme

El escudo antimisiles de Washington aún se interpone en la firma del pacto

Estados Unidos da por hecho que los presidentes estadounidense, Barack Obama, y ruso, Dmitri Medvédev, anunciarán hoy un acuerdo para una reducción significativa de los arsenales nucleares mutuos dentro de un nuevo tratado sobre desarme que sería firmado antes de fin de año. "Las negociaciones están muy avanzadas y confiamos en que mañana [por hoy] habrá un anuncio oficial", declaró ayer en Moscú el principal asesor de la Casa Blanca en materia armamentista, Gary Samore.

Los detalles del acuerdo, especialmente el número de cabezas nucleares a eliminar, están todavía pendientes de las últimas conversaciones, pero el funcionario estadounidense aseguró que ambos presidentes están listos para un compromiso sobre un nuevo marco de desarme que sería conocido como Nuevo START y que sustituirá al actual START (Tratado sobre Limitación de Armas Estratégicas) cuando éste expire, en diciembre próximo.

El Nuevo START rebajaría el número de cabezas nucleares de 2.200 a unas 1.500

El propósito manifestado hasta ahora por los negociadores norteamericanos es el de rebajar la cifra de 2.200 cabezas nucleares que establecía como objetivo para cada parte el START, a una cantidad máxima de unas 1.500, así como el de reducir el número de vehículos capaces de transportar esas armas, actualmente 1.600.

"Para Estados Unidos este acuerdo es una oportunidad de demostrar nuestro liderazgo en la misión de un mundo sin armas nucleares y nos permite ganar credibilidad en el intento de movilizar al mundo contra los planes nucleares de Irán y Corea del Norte", manifestó Samore. El responsable norteamericano reconoció que el principal obstáculo pendiente para la reducción de los arsenales nucleares es la objeción por parte de Rusia al desarrollo de un sistema antimisiles estadounidense en el Este de Europa.

Los negociadores rusos intentan condicionar el acuerdo sobre armas estratégicas a la renuncia a la instalación de ese escudo en Polonia y la República Checa. El Gobierno norteamericano, sin embargo, considera que ambos asuntos no tienen vinculación. "El sistema antimisiles en Europa es modesto y no representa ninguna amenaza para Rusia. Está diseñado exclusivamente como prevención frente a Irán y Corea del Norte", aseguró Samore.

No está claro aún cómo EE UU y Rusia conseguirán sortear este problema para firmar el ambicioso proyecto de desarme aparentemente acordado. El portavoz norteamericano dijo ayer que su Gobierno está dispuesto a seguir negociando sobre este problema, lo que hace pensar que Washington estaría dispuesto a postergar una decisión sobre el escudo antimisiles sin renunciar a su instalación.

Todo eso dependerá en parte de la consecución de otros compromisos en la cumbre de hoy que pudieran endurecer la posición rusa respecto a Irán y Corea del Norte. Obama y Medvédev tienen previsto mantener más de cuatro horas de conversaciones bilaterales en una reunión que ambas partes confían en que pueda ser un nuevo comienzo de las relaciones entre sus países.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Lunes, 6 de julio de 2009